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A estudiar también se aprende
Nadie nace enseñado, pero aprender algunos trucos sencillos puede ser muy útil para mejorar el rendimiento escolar. Una de las claves está en la organización. Te lo contamos en esta galería (Fuente: Kids Health)
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1. Hay que ver bien la pizarra
Ver mal la pizarra o tener un compañero hablador pueden afectar a la concentración. Hay que tomar medidas, pues los buenos hábitos de estudio empiezan en la misma clase. Por tanto, es importante sentarse en un lugar que permita mantener la atención.
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2. ¿Cómo se toman apuntes?
Tener unos buenos apuntes facilita el estudio. ¿Pero qué hay que apuntar? Ante la duda, lo mejor es empezar anotando lo que el profesor escriba en la pizarra. ¡Y hacerlo con buena letra! Luego, habrá que mantenerlo todo ordenado por asignaturas.
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3. La agenda es una aliada
De nada sirve estudiar el último día y, aunque los estudiantes lo saben, a veces les falta método para luchar contra el mal hábito. La agenda les servirá para anotar fechas de exámenes, entregas, y la previsión del tiempo que necesitan para prepararlos.
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4. Se puede potenciar la memoria
Algunas normas mnemotécnicas ayudan a memorizar, por ejemplo creando frases. ¿Los planetas según su distancia del sol? María Ve la Tele Mientras Juega Sola Una Noche. Es decir: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
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5. ¿Por qué no dosificarse?
Si toca estudiar mucho material, lo mejor es dosificarse. Por dos motivos: el primero es que el examen no nos pille desprevenidos. El segundo: si se repasa el mismo tema muchas veces, éste se fija mejor en la memoria.
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6. Mejor entender lo que se estudia
Si uno no entiende lo que estudia, difícilmente logrará interiorizarlo. Hay que resolver las dudas, ya sea con los profesores o en casa. Son pasos a seguir para lograr otro objetivo: dormir bien el día antes del examen y que el cerebro lo asimile todo.




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