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01. No te toques la cara
En caso de acné, lo peor que se puede hacer es tocarse los granitos, ya que hay riesgo de que la piel se infecte. Por eso, por muy grande que sea la tentación, no hay que tocarse el rostro. Además, el contacto de las manos con la cara hace que la piel absorba más grasa.
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02. Bebe agua para hidratarte
Es importante que te esfuerces por mantener tu piel bien hidratada, y que lo hagas de la forma más natural: bebiendo unos dos litros de agua al día y tomando buenas cantidades de vegetales. Los ricos en vitaminas A (zanahorias, albaricoques, calabaza...) y E (verduras de hoja verde), son los más beneficiosos para el cutis.
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03. Apártate el pelo del rostro
El cabello, aunque no sea graso, contiene aceites naturales. Por eso, si lo tienes largo, conviene que lo lleves recogido siempre que sea posible. Asimismo, es aconsejable no utilizar productos grasos para lavar el pelo o fijar el peinado.
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04. Ojo con los falsos mitos, el chocolate no produce acné
Si notas que ciertos alimentos repercuten negativamente en tu piel, por supuesto debes evitarlos. Sin embargo, no es verdad que el chocolate o las comidas con cierto contenido de grasa favorezcan el acné. Este trastorno se debe a la sobreactividad de las glándulas sebáceas de la piel, y esto no depende de la dieta.
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05. Mantén limpia tu cara, pero sin castigarla
Cualquier tipo de piel, acneica o no, requiere una limpieza adecuada a diario. Pero en caso de acné, no conviene limpiarla en exceso. Si frotas demasiado el cutis o usas un jabón o gel demasiado agresivo, éste se irritará y el problema puede empeorar. Lávate la cara una vez al día con un producto neutro y sin frotar bruscamente la piel.
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06. Toma el sol con protección
Pensar que tomar el sol es bueno para secar la piel y así combatir el acné es totalmente erróneo. Exponerse a los rayos solares de forma moderada y con la protección adecuada no te hará ningún daño, pero excederse es perjudicial. Ten en cuenta, además, que algunos medicamentos para tratar el acné pueden hacer que tu piel sea más sensible al sol.
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07. El maquillaje no debe ser graso
Las bases de maquillaje con base grasa son uno de los peores enemigos de las pieles con acné, pues su contenido graso puede penetrar en los poros. Si te maquillas, decántate por los productos 'oil-free' (sin aceites) o en forma de polvos, y aplícalos con una esponjita o una brocha. Antes, refresca tu rostro con agua fría para que los poros se cierren.
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08. Sigue el consejo de tu dermatólogo
La piel es un órgano del cuerpo del que hay que cuidar. Por eso, si tienes acné, acude a un dermatólogo y sigue el tratamiento que te indique. Ten paciencia, porque el acné no desaparece de la noche a la mañana: en la mayoría de casos, los efectos no son visibles antes de ocho semanas y la piel no recupera su mejor aspecto hasta pasados seis meses.




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