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01. Una etapa de cambios físicos
Aunque la edad en sí no tiene por qué ser un impedimento para el sexo, sí es cierto que a partir de los 50 años comienzan a experimentarse cambios que pueden afectar a las relaciones íntimas. Esto no significa, ni mucho menos, que haya que renunciar a ellas.
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02. Cambios en la mujer
La menopausia puede ocasionar, aunque no siempre, algunas alteraciones en la mujer debido a la disminución del nivel de estrógenos, por ejemplo sequedad vaginal o dificultad para excitarse. El uso de lubricantes vaginales puede ser útil en estos casos.
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03. Cambios en el hombre
Los cambios físicos que experimentan los varones se deben principalmente a la disminución de la testosterona. Un nivel bajo afecta sobre todo a la capacidad eréctil. Aunque no todo es negativo: los mayores pueden retrasar la eyaculación más tiempo que los jóvenes.
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04. El estado de salud también influye
Algunos de los cambios que tanto hombres como mujeres pueden experimentar en relación al sexo tienen que ver con trastornos como la diabetes, las infecciones o el uso de determinados fármacos. Si crees que es tu caso no dudes en acudir al médico.
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05. La mente, el más potente afrodisíaco
Una parte muy importante de la sexualidad está en la actitud y predisposición hacia el sexo. La mente puede ser el más poderoso estimulante. Por eso, si tienes alguna reticencia o problema al respecto háblalo con tu pareja o incluso con un sexólogo.
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06. Practica y no lo perderás
Como cualquier otro tipo de ejercicio, mantener relaciones regularmente es la mejor manera de estimular la capacidad sexual. Y ante cualquier problema físico, no olvides que un gran número de trastornos eréctiles y de lubricación pueden tratarse con éxito.




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