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01. El mal uso los hace ineficaces
España es el segundo país que más antibióticos consume y eso no es una noticia especialmente buena. Hacer un uso responsable de estos medicamentos es la única manera de que las bacterias no se vuelvan resistentes.
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02. Ni para la gripe, ni para el resfriado
Los antibióticos se consumen más entre noviembre y febrero, cuando son comunes los catarros y la gripe. Pero los resfriados y la gripe están causados por virus, algo contra lo que el antibiótico no tiene efecto. Éste sólo actúa contra las bacterias.
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03. Sólo el médico debe recetarlos
El médico es la persona que debe recetar antibióticos sólo cuando lo considere necesario, por tanto no hay que pedírselo ni para nosotros, ni para nuestros hijos, si los tenemos.
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04. Hay que cumplir con el tratamiento
Ni saltarse dosis, ni dejar el antibiótico cuando ya nos sentimos bien. La resistencia de las bacterias aumenta si tomas los antibióticos de forma irregular o en dosis incorrectas, quitándole eficacia al medicamento.
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05. Márcate un horario de tomas
Para que no se te pase ninguna dosis, toma el medicamento a la misma hora. Si tienes varias tomas al día, adjudícales un horario razonable. Por ejemplo, cada 8 horas, tocaría una a las 8 de la mañana, otra a las 4 de la tarde y una a medianoche.
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06. Olvida la automedicación
No debes automedicarte tomando restos de antibióticos ni tampoco compartiendo estos medicamentos con otras personas. Tomar medicamentos cuando nos los necesitas los hace ineficaces cuando sí te hacen falta.




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