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1. El vapor de agua te despeja
El vapor que genera el agua caliente ayuda a reducir la congestión y a despejar las vías respiratorias. Antes de ducharte, cierra la puerta del baño y después de la ducha (con agua bien caliente), realiza varias respiraciones profundas. Otras opciones son hacer vahos o tener un humidificador en el dormitorio u otras estancias en las que pases varias horas.
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2. Ventila tu habitación por la tarde
En las últimas horas del día es cuando los niveles de polen en el aire son más bajos. Por eso, si tienes alergia a este agente ambiental es conveniente que airees tu habitación por la tarde. También es aconsejable que no fumes y que no dejes fumar en casa, puesto que el humo del tabaco irrita las vías respiratorias y las mucosas.
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3. Nadar, mejor que correr al aire libre
Al realizar esfuerzo físico, las vías respiratorias se abren y absorben una mayor cantidad de aire. Si éste está cargado de polen u otras sustancias alérgenas y eres sensible a ellas, tendrás molestias y te costará respirar. Por eso, es recomendable que optes por hacer ejercicio físico en un gimnasio o por la natación, en una piscina cubierta o al aire libre.
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4. La hidratación es clave
Beber abundantes líquidos (ocho vasos al día, como mínimo) es bueno para todo el organismo, pero es especialmente necesario en caso de alergias o rinitis. El agua y los zumos de frutas naturales diluyen la mucosidad y propician el drenaje de las fosas nasales. Ten en cuenta que las bebidas con cafeína o alcohólicas tienden a deshidratar. Por tanto, no son recomendables.
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5. La vitamina C, una gran aliada
Fresas, naranjas, pimientos, kiwis y bayas son ricos en vitamina C, de acción antihistamínica. Procura consumir cantidades generosas de estos alimentos y, si lo consideras oportuno, consulta con tu médico la posibilidad de tomar suplementos. No olvides, por otro lado, que el magnesio también te conviene: lo contienen sobre todo frutos secos y albaricoques.
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6. El poder antiinflamatorio de los omega 3
Los ácidos grasos omega 3, tan presentes en la dieta mediterránea, son también una buenísima ayuda para las personas que sufren alergia. Se ha demostrado que este tipo de grasa 'buena' tiene una acción antiinflamatoria que se traduce en una mejoría en las vías respiratorias. Se encuentran en el pescado azul, los frutos secos y el aceite de oliva.
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7. Plantas medicinales
Equinácea, diente de león, regaliz y ortiga son ricas en flavonoides, que tienen un reconocido efecto antiinflamatorio. También ejercen una acción antihistamínica y expectorante. Tómalas en infusión, siempre respetando la cantidad recomendada para evitar posibles efectos adversos. Además, hacer vahos con hojas de eucalipto despeja las vías respiratorias.
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8. Las plantas que purifican tu hogar
Algunas plantas pueden convertirse en aliadas, si eres alérgico, porque contribuyen a purificar el aire del hogar. El helecho, la hiedra, la areca y las cintas, entre otras, filtran sustancias alérgenas y contaminantes e incluso reducen el nivel de hongos y de bacterias en el aire. Si no eres alérgico al moho puedes tenerlas en casa para que mantengan el ambiente limpio.
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9. Mantén las fosas nasales limpias
Las personas alérgicas suelen sufrir rinitis o constantes episodios de congestión. Para minimizar o prevenir estas molestias es importante que las fosas nasales estén limpias y despejadas. Lo conseguirás si utilizas una solución salina a diario. Al introducir el líquido en las fosas nasales, mantén la boca abierta y no respires por la nariz hasta que termines la operación.




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