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Pieles sensibles al máximo
La dermatitis atópica (o eccema atópico) afecta a entre un 5 y un 20% de los niños, cifra que lo convierte en el trastorno cutáneo infantil más frecuente. La Asociación de Familiares y Pacientes de Dermatitis Atópica ha elaborado un decálogo para controlar los brotes.
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01. No rascarse, básico para que no vaya a más
Los eccemas generan un intenso picor. Puedes evitar que tu hijo dañe su piel cortándole a menudo las uñas de pies y manos y diciéndole que cuando tenga ganas de rascarse se aplique frío local sobre la zona o, incluso, se pellizque para calmar el picor.
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02. El algodón, mejor que la lana y los sintéticos
Viste a tu pequeño con tejidos naturales como el algodón. Otros materiales, como la lana o los sintéticos, pueden ser ásperos y arañar su delicada dermis. Elige prendas holgadas, que ayudarán a que su piel no se caliente en exceso, y descose siempre las etiquetas.
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03. La alimentación también influye
Ciertos alimentos, como la leche, los huevos, los cítricos, el chocolate y los cacahuetes, pueden influir en la aparición de un brote atópico en un 10% de los niños. Si sospechas que algún ingrediente no le sienta bien a tu hijo házselo saber al pediatra.
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04. Ducha mejor que baño
Si el niño no es muy pequeño decántate por una ducha antes que por un baño. Vigila la temperatura del agua, que debe estar tibia, y no prolongues el aseo más de 20 minutos. Utiliza un producto hipoalergénico y sin fragancia, y no frotes la piel del niño al secarlo.
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05. La crema hidratante, siempre a mano
Hidratar la piel atópica es básico para que no se reseque en exceso y provoque picor. Elige productos especialmente formulados para dermis sensibles, ya sean en forma de crema, gel o pomada, y vigila que siempre los lleve en la cartera.
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06. Cuidado con los cambios bruscos de temperatura
Los cambios de temperatura afectan al equilibrio de la piel y facilitan la aparición de brotes. Por eso, en los días más fríos de invierno es mejor que los niños con dermatitis no jueguen en el exterior. La temperatura del hogar debe estar entre 19 y 20 grados.
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07. El niño debe ser consciente del problema
Si tu hijo sabe cómo manejar el trastorno se sentirá mucho más seguro. Explícale, por ejemplo, que después de hacer deporte es importante que se dé una ducha refrescante y luego hidrate su piel. Verás cómo disfruta más del ejercicio.
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08. Informa a la escuela
El tutor de tu hijo debe estar informado de que padece dermatitis atópica y de por qué es importante que se lave las manos con un jabón especial y que hidrate su piel periódicamente. Coméntale también que el trastorno a veces provoca cansancio y falta de concentración.
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09. Escribe un diario de los brotes
Cada eccema atópico es un mundo, y lo que afecta a algunos niños puede no influir en otros. Apunta en un diario cuándo y dónde aparecen los brotes, y su posible relación respecto a lo que ha hecho el pequeño, dónde ha estado o lo que ha comido.
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10. Aprovecha al máximo las visitas al pediatra
Encontrar el tratamiento adecuado para tu hijo puede llevar un tiempo: una colaboración activa con el pediatra le permitirá evaluar mucho mejor la eficacia de las medidas que estáis llevando a cabo. Anota sus recomendaciones y, ante cualquier duda, pregunta sin miedo.




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Comentarios
Muchas gracias por la información es muy buena, los eczemas en los bebes y niños es crónica, la erupción de tu niño podría manifestarse como piel seca, gruesa y escamosa o podría consistir en granitos rojos muy pequeños, que pueden producir ampollas, supurar o infectarse si se rascan demasiado. Los eczemas no son contagiosos, pero como produce una comezón intensa, rascarse puede convertirse en un problema. Puedes tener mayor información en el siguiente sitio: http://eczemaenlapiel.com/