Existen asociaciones significativas entre las experiencias de violencia en mujeres por parte de sus parejas con la mala salud en general y con problemas específicos de la salud: dificultad para caminar, dificultad para llevar a cabo las actividades diarias, dolor, pérdida de memoria, mareos y flujo vaginal. Son conclusiones de un estudio publicado en la revista The Lancet, en abril de 2008, tras analizar los casos de más de 24.000 mujeres. Firman el artículo autores del Estudio multinacional sobre la salud de las mujeres y la violencia doméstica (WHO Multi-country Study on Women´s Health and Domestic Violence) que resume los hallazgos realizados en 10 países mediante dicho estudio.
Los estudios poblacionales con mujeres entre de 15 y 49 años fueron realizados, entre los años 2000 y 2003, en Bangladesh (en ciudad y en provincia), Brasil (en ciudad y en provincia), Etiopía (en provincia), Japón (en ciudad), Namibia (en ciudad), Perú (en ciudad y en provincia) y Samoa.
Las mujeres participantes fueron entrevistadas acerca de sus experiencias personales de actos de violencia física y sexual realizados por su pareja íntima, actual o anterior, y acerca de los síntomas de enfermedad asociados con la salud física y mental. Las mujeres con experiencia de violencia física fueron interrogadas acerca de las lesiones resultantes de este tipo de violencia.
En todas las poblaciones encuestadas, las mujeres que comunicaron haber sufrido violencia por parte de su pareja, al menos una vez en su vida, presentaban, de manera significativa, más estrés emocional, pensamientos de suicidio e intentos de suicidio que aquellas mujeres que no habían sufrido abusos. Entre el 19% y el 55% de las mujeres sometidas a violencia física presentaron lesiones traumáticas.
La interpretación de los resultados es la siguiente: además de ser una infracción de los derechos humanos, la violencia sufrida por la mujer por parte de su pareja se asocia con importantes problemas de salud, física y mental, que deben ser abordados con políticas y programas a nivel nacional y global.
Las mujeres víctimas de violencia mostraban más estrés emocional.
Las mujeres participantes fueron entrevistadas acerca de sus experiencias personales de actos de violencia física y sexual realizados por su pareja íntima, actual o anterior, y acerca de los síntomas de enfermedad asociados con la salud física y mental. Las mujeres con experiencia de violencia física fueron interrogadas acerca de las lesiones resultantes de este tipo de violencia.
En todas las poblaciones encuestadas, las mujeres que comunicaron haber sufrido violencia por parte de su pareja, al menos una vez en su vida, presentaban, de manera significativa, más estrés emocional, pensamientos de suicidio e intentos de suicidio que aquellas mujeres que no habían sufrido abusos. Entre el 19% y el 55% de las mujeres sometidas a violencia física presentaron lesiones traumáticas.
La interpretación de los resultados es la siguiente: además de ser una infracción de los derechos humanos, la violencia sufrida por la mujer por parte de su pareja se asocia con importantes problemas de salud, física y mental, que deben ser abordados con políticas y programas a nivel nacional y global.




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