La utilización del dietil-3-metilbenzamida (DEET), patentado por el Ejército norteamericano en el año 1947, registrado y disponible en el mercado desde el año 1957, se consideró segura (en concentraciones adecuadas) por la Agencia de protección ambiental de los EE.UU.
Ahora, un trabajo publicado en el New England Journal of Medicine concluye que los preparados comerciales que contienen este componente son los que ofrecen protección completa de más larga duración. Se encuentra en el mercado bajo diversas marcas (OFF®, Cutter® , etc.) y es formulado con diversas concentraciones y presentaciones (crema, spray, loción). No obstante, muchos consumidores muestran aún cierta resistencia a su uso y buscan otras alternativas.
Para realizar el estudio se comparó la efectividad de una serie de repelentes disponibles en el mercado: 7 productos que contenían sustancias de origen vegetal, 4 productos que contenían DEET y 3 pulseras impregnadas de repelentes. Los segundos fueron los que tuvieron una mayor efectividad y duración, aunque ello dependía de su concentración. Con una fórmula en la que la concentración de DEET era del 23.8%, por ejemplo, se conseguía un tiempo de protección completa de 301,5 minutos; mientras que con una concentración del 6,65%, la protección duraba una media de 2 horas. En una formulación comercial en la que la sustancia repelente era aceite de soja, en cambio, la protección duraba una media de 94.6 minutos. En definitiva, se puede decir que con presentaciones comerciales con una concentración del DEET entre el 10% y el 35% se consigue una protección adecuada en la mayoría de las circunstancias.
En el resto de repelentes denominados 'naturales' o 'botánicos' sometidos a prueba (aceite de citronella, eucalipto, timo, ajo, menta, lavanda, geranio...), el tiempo medio de protección fue inferior a los 20 minutos. Y quedó demostrado que las pulseras impregnadas de sustancias repelentes no ofrecen protección alguna contra la picadura de mosquitos.
En definitiva, se puede decir que el DEET no es un repelente perfecto, pero que los repelentes que lo continene son más adecuados para protegerse en aquellos ambientes en los que las enfermedades transmitidas por los mosquitos representan una real amenaza desde el punto de vista sanitario (malaria, por ejemplo). En relación con todo esto, se recomienda:
Ahora, un trabajo publicado en el New England Journal of Medicine concluye que los preparados comerciales que contienen este componente son los que ofrecen protección completa de más larga duración. Se encuentra en el mercado bajo diversas marcas (OFF®, Cutter® , etc.) y es formulado con diversas concentraciones y presentaciones (crema, spray, loción). No obstante, muchos consumidores muestran aún cierta resistencia a su uso y buscan otras alternativas.
Los repelentes con DEET, por su efectividad, son útiles en zonas donde los mosquitos transmiten enfermedades.
Para realizar el estudio se comparó la efectividad de una serie de repelentes disponibles en el mercado: 7 productos que contenían sustancias de origen vegetal, 4 productos que contenían DEET y 3 pulseras impregnadas de repelentes. Los segundos fueron los que tuvieron una mayor efectividad y duración, aunque ello dependía de su concentración. Con una fórmula en la que la concentración de DEET era del 23.8%, por ejemplo, se conseguía un tiempo de protección completa de 301,5 minutos; mientras que con una concentración del 6,65%, la protección duraba una media de 2 horas. En una formulación comercial en la que la sustancia repelente era aceite de soja, en cambio, la protección duraba una media de 94.6 minutos. En definitiva, se puede decir que con presentaciones comerciales con una concentración del DEET entre el 10% y el 35% se consigue una protección adecuada en la mayoría de las circunstancias.
En el resto de repelentes denominados 'naturales' o 'botánicos' sometidos a prueba (aceite de citronella, eucalipto, timo, ajo, menta, lavanda, geranio...), el tiempo medio de protección fue inferior a los 20 minutos. Y quedó demostrado que las pulseras impregnadas de sustancias repelentes no ofrecen protección alguna contra la picadura de mosquitos.
En definitiva, se puede decir que el DEET no es un repelente perfecto, pero que los repelentes que lo continene son más adecuados para protegerse en aquellos ambientes en los que las enfermedades transmitidas por los mosquitos representan una real amenaza desde el punto de vista sanitario (malaria, por ejemplo). En relación con todo esto, se recomienda:
- Escoger productos con una concentración del 10% o menos de DEET para los niños y una concentración de DEET del 10% al 20% o mayor, para los adultos.
- Las personas alérgicas al DEET deberán escoger repelentes de origen vegetal como los que contienen aceites de eucalipto o de soja.




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