Los motivos que pueden empujarte a trabajar más horas de las que deberías son varios: la actual crisis económica, la inestabilidad del mercado laboral, obtener un ascenso o un aumento de sueldo... A todo esto hay que sumar que las nuevas tecnologías facilitan que, al salir del trabajo, sigamos conectados a él, desdibujando así la frontera entre vida personal y laboral.
Si esta situación se mantiene en el tiempo acaba repercutiendo en tu calidad de vida: trabajar más de la cuenta puede generar conflictos personales y familiares, provocar estrés o incluso algún tipo de trastorno asociado.
Si esta situación se mantiene en el tiempo acaba repercutiendo en tu calidad de vida: trabajar más de la cuenta puede generar conflictos personales y familiares, provocar estrés o incluso algún tipo de trastorno asociado.
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El primer paso para poder ver si vivimos una situación de falta de equilibrio es darnos cuenta de la situación. Para ello lo mejor que podemos hacer es observar como es nuestra vida durante, por ejemplo, una semana: ver cuántas horas dedicamos al trabajo, cuántas a la familia y cuántas a nosotros mismos, y también cuales son las actividades que nos satisfacen y cuáles son superfluas.
Si vemos que el trabajo protagoniza la mayor parte de nuestro tiempo podemos empezar a pensar en las consecuencias que tal desequilibrio puede generar en nuestras vidas:
Si vemos que el trabajo protagoniza la mayor parte de nuestro tiempo podemos empezar a pensar en las consecuencias que tal desequilibrio puede generar en nuestras vidas:
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Deterioro de la vida familiar: Si dedicas demasiadas horas a tu trabajo te puedes ir desconectando poco a poco de la vida familiar, perdiéndote acontecimientos importantes, y esto te llevará a sentirte cada vez más alejado y excluido.
El trabajo es importante, pero hay otras esferas de tu vida que también debes cuidar.
- Fatiga: Una dedicación laboral muy intensa durante un periodo largo de tiempo puede generar fatiga mental e incluso física, que a la larga van a hacer que tu productividad y motivación en el trabajo baje.
- Falta de vida personal: Tu vida personal (hobbies, ocio...) y tus amistades también se pueden resentir de esta situación y probablemente con el tiempo vas a ir perdiendo tus espacios personales.
Cómo lograr el equilibrio
Mantener una buena conciliación entre la vida laboral y la personal no es una tarea fácil, pero tampoco imposible. Apuntamos aquí algunas claves para lograrlo.
- Aprende a separar entre trabajo y ocio o familia. Una vez se acaba de trabajar estaría bien desconectar los dispositivos móviles y a ser posible dejar el portátil en el trabajo o apagado mientras se está en familia, con los amigos o haciendo alguna actividad de ocio personal.
- Infórmate de tus derechos y opciones. Comenta con tus compañeros y superiores la posibilidad de hacer un horario flexible o compactado, reducir la jornada o cualquier otra flexibilidad laboral que sea conveniente para tu situación personal o familiar.
- Aprende a decir no. Cuando un compañero te pida que le ayudes en una tarea o la maestra de tu hijo que colabores en la fiesta de final de curso, recuerda que siempre tienes la posibilidad de decir que no respetuosamente.
- Prioriza y delega. Después de analizar tus actividades semanales decide cuáles son imprescindibles, cuáles superfluas y cuáles delegables. Así podrás dedicarte a lo realmente importante.
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Busca aliados. Si te organizas con los demás compañeros os podéis ayudar y cubrir cuando alguien necesite tiempo para estar con la familia. En casa busca apoyos en abuelos, tíos y canguros.
Desconectar el móvil en tus ratos de ocio y dejar el portátil en el trabajo te ayudará a separar la esfera profesional de la personal.
- Organízate. Una buena organización de las tareas domésticas y un calendario donde estén marcados los eventos importantes te van a facilitar la vida, además de dejar tiempo para las cosas importantes.
- Cuídate. Aliméntate de manera saludable, busca tiempo para alguna actividad física y descansa suficientemente. Busca algún momento del día para hacer alguna actividad para ti mismo/a como leer o hacer yoga. O por ejemplo busca actividades que disfrutéis haciendo juntos la pareja o la familia.
Si a pesar de los consejos y claves te sientes incapaz de lograr el equilibrio y esta situación te está generando conflictos o una situación de estrés de la que no logras salir, podrías considerar la posibilidad de buscar la ayuda de un terapeuta o consejero.
Finalmente, recuerda que el equilibrio entre la vida laboral, familiar y personal se ha de ir creando continuamente, ya que las circunstancias pueden ir cambiando y nos hemos de ir adaptando a ellas. Deberías actualizar periódicamente la situación y tus prioridades para ir restableciendo el equilibrio.
Finalmente, recuerda que el equilibrio entre la vida laboral, familiar y personal se ha de ir creando continuamente, ya que las circunstancias pueden ir cambiando y nos hemos de ir adaptando a ellas. Deberías actualizar periódicamente la situación y tus prioridades para ir restableciendo el equilibrio.




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