La táctica de "esperar y ver" en el tratamiento de la otitis media aguda de los niños que acuden a los servicios de urgencias pediátricas, reduce el uso innecesario de antibióticos, y puede ser una alternativa al uso rutinario de antibióticos en el tratamiento de dichos niños. Es la principal conclusión de los autores de un estudio publicado en el Journal of The American Medical Association (JAMA) del 13 de septiembre de 2006.
Los participantes en el estudio, aleatorizado y controlado, fueron una muestra consecutiva de niños (entre 6 meses y 12 años) reclutados desde el 12 de julio de 2004 al 11 de julio de 2005, diagnosticados de otitis media aguda (OMA) en el departamento de urgencias pediátricas del Yale-New Haven Hospital.
A los padres de todos los participantes se les entregó una prescripción por escrito de antibióticos. Esta prescripción expiraba 3 días después de la visita del niño en el departamento de urgencias pediátricas.
Los niños fueron asignados aleatoriamente para recibir dos tipos de tratamiento:
Los participantes en el estudio, aleatorizado y controlado, fueron una muestra consecutiva de niños (entre 6 meses y 12 años) reclutados desde el 12 de julio de 2004 al 11 de julio de 2005, diagnosticados de otitis media aguda (OMA) en el departamento de urgencias pediátricas del Yale-New Haven Hospital.
La toma inmediata de antibióticos puede no ser necesaria en todos los casos de otitis.
A los padres de todos los participantes se les entregó una prescripción por escrito de antibióticos. Esta prescripción expiraba 3 días después de la visita del niño en el departamento de urgencias pediátricas.
Los niños fueron asignados aleatoriamente para recibir dos tipos de tratamiento:
- "Esperar y ver" antes de cumplir la prescripción de antibióticos, lo que significaba que los padres no administrarían los antibióticos prescritos salvo que el niño no mejorase o empeorase en los 48 horas siguientes a la visita. Este grupo lo formaron 138 niños.
- La prescripción estandar de antibióticos, lo que significaba que los padres administrarían los antibióticos prescritos inmediatamente después de la visita al departamento de urgencias pediátricas. Ocurrió en 145 niños.
Todos los participantes recibieron frascos de ibuprofeno en suspensión (100 mg/5 mililitros) y gotas de un analgésico otológico para ser aplicado en casa. Un asistente destinado a la investigación, que no conocía el grupo de tratamiento al que había sido asignado el niño, realizaba entrevistas telefónicas con los padres entre los días 4 a 6, 11 a 14 y 30 a 40, tras su reclutamiento, para determinar los resultados.
Los resultados fueron los siguientes: De manera sustancial, la mayoría de los padres en el grupo de "esperar y ver" no llegaron a administrar antibióticos al niño (62% frente a 13%).
No se halló diferencia estadística significativa entre los dos grupos en cuanto a la frecuencia de fiebre, dolor de oídos (otalgia) o visitas no programadas.
Dentro del grupo de "esperar y ver" tanto la fiebre como la otalgia se asociaron con el cumplimiento de la prescripción de antibióticos.
Fuente: The Journal of the American Medical Association (JAMA)
Los resultados fueron los siguientes: De manera sustancial, la mayoría de los padres en el grupo de "esperar y ver" no llegaron a administrar antibióticos al niño (62% frente a 13%).
No se halló diferencia estadística significativa entre los dos grupos en cuanto a la frecuencia de fiebre, dolor de oídos (otalgia) o visitas no programadas.
Dentro del grupo de "esperar y ver" tanto la fiebre como la otalgia se asociaron con el cumplimiento de la prescripción de antibióticos.
Fuente: The Journal of the American Medical Association (JAMA)




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