En los niños que sobreviven 5 años a un cáncer diagnosticado cuando tenían 10 años, su expectativa de vida adulta se reduce de manera significativa. Investigadores de las Universidades de Harvard, en Boston, y Emory, en Atlanta, en colaboración con el Dana Farber Cancer Institute, en Boston, se proponen como objetivo valorar en niños supervivientes de un cáncer el efecto acumulativo de la enfermedad cancerosa y del tratamiento sobre el riesgo de mortalidad y la expectativa de vida adulta.
Los autores desarrollan un modelo en el ordenador para simular los resultados en niños que han sobrevivido al menos 5 años después de recibir un tratamiento para un cáncer. Los supervivientes tienen que hacer frente a riesgos que acortan la vida durante una media de 10 años.
En una población de adolescentes de 15 años que han sobrevivido a un cáncer diagnosticado a los 10, la expectativa de vida es de 50,6 años, lo que supone una pérdida de 10,4 años de vida (17,1%) cuando se compara con la población general.
La reducción de la expectativa de vida varía según en tipo de cáncer, desde 4,0 años (6.0%) en los supervivientes de un cáncer renal, a más de 17,8 años (28,0% o más) para los supervivientes de tumores cerebrales y óseos.
Estas estimaciones han sido realizadas con datos de supervivientes que recibieron los tratamientos que se aplicaban hace 20 o 40 años, por lo que los pacientes que han recibido tratamientos más recientes pueden haber obtenido resultados más favorables.
La conclusión de los autores es que los supervivientes de un cáncer diagnosticado y tratado en la infancia se enfrentan a un incremento de la mortalidad en su vida adulta, que puede reducir su expectativa de vida hasta más de un 28%.
En consecuencia, los autores recomiendan que en los niños que han sobrevivido a un cáncer en su infancia, su estado de salud debe ser controlado cuidadosamente.
Fuente: Annals of Internal Medicine / Abril de 2010.
El estado de salud de estos niños debe ser controlado cuidadosamente.
En una población de adolescentes de 15 años que han sobrevivido a un cáncer diagnosticado a los 10, la expectativa de vida es de 50,6 años, lo que supone una pérdida de 10,4 años de vida (17,1%) cuando se compara con la población general.
La reducción de la expectativa de vida varía según en tipo de cáncer, desde 4,0 años (6.0%) en los supervivientes de un cáncer renal, a más de 17,8 años (28,0% o más) para los supervivientes de tumores cerebrales y óseos.
Estas estimaciones han sido realizadas con datos de supervivientes que recibieron los tratamientos que se aplicaban hace 20 o 40 años, por lo que los pacientes que han recibido tratamientos más recientes pueden haber obtenido resultados más favorables.
La conclusión de los autores es que los supervivientes de un cáncer diagnosticado y tratado en la infancia se enfrentan a un incremento de la mortalidad en su vida adulta, que puede reducir su expectativa de vida hasta más de un 28%.
En consecuencia, los autores recomiendan que en los niños que han sobrevivido a un cáncer en su infancia, su estado de salud debe ser controlado cuidadosamente.
Fuente: Annals of Internal Medicine / Abril de 2010.




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