La administración de fármacos y alimentos de los EEUU (FDA) exige que la etiqueta de los productos con toxina botulínica ('botox') lleve una advertencia sobre sus riesgos.
En una puesta al día de las medidas de seguridad que deben seguirse cuando se utiliza la toxina botulínica en tratamientos cosméticos, así como en otras indicaciones (como la hipertonía muscular), dada a conocer el pasado 1 de Mayo de 2009, la FDA recuerda que, para asegurarse de que los beneficios del uso del 'botox' no sean sobrepasados por sus riesgos, debe informarse claramente en los envases y en los prospectos sobre sus potenciales efectos adversos.
El mayor riesgo, según la FDA, es que los efectos locales del 'botox' se extiendan por el organismo dando lugar a:
En una puesta al día de las medidas de seguridad que deben seguirse cuando se utiliza la toxina botulínica en tratamientos cosméticos, así como en otras indicaciones (como la hipertonía muscular), dada a conocer el pasado 1 de Mayo de 2009, la FDA recuerda que, para asegurarse de que los beneficios del uso del 'botox' no sean sobrepasados por sus riesgos, debe informarse claramente en los envases y en los prospectos sobre sus potenciales efectos adversos.
Los efectos locales del 'botox' pueden extenderse a otras partes del organismo.
El mayor riesgo, según la FDA, es que los efectos locales del 'botox' se extiendan por el organismo dando lugar a:
- Pérdida inesperada de fuerza muscular.
- Dificultad para emitir palabras (disfonía) o pronunciarlas (disartria).
- Pérdida del control de la vejiga urinaria.
- Dificultad para tragar.
- Visión borrosa.
- Párpados caídos.
Estos efectos adversos se han producido en los casos comunicados a la FDA, tan pronto como varias horas después de la inyección y tan tarde como varias semanas después de la inyección.




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