Los casos de asma infantil aumentan a nivel mundial y también en nuestro país, donde 1 de cada 10 niños sufre actualmente este trastorno según datos de la Sociedad Española de Neumología Pediátrica.
¿Por qué ocurre esto? Para el doctor Marcel Ibero, presidente de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica (SEICAP) dos son las principales causas que lo explican. Por un lado, la actual contaminación atmosférica y, por otro, el exceso de higiene que caracteriza a las sociedades occidentales, y que puede impedir el contacto de los recién nacidos con antígenos que estimulen sus defensas.
Los resultados de una reciente investigación, publicada en The New England Journal of Medicine, reafirman esta teoría. Tras comparar los datos de dos amplios estudios llevados a cabo en Europa, los autores del informe afirman que los niños que viven en una granja reducen entre un 30 y un 50% su riesgo de padecer asma. Y precisamente una de las explicaciones recae en el gran número de microorganismos presentes en este tipo de instalaciones. Estar en contacto continuo con ellos puede influir positivamente en el desarrollo del sistema inmune de los niños, sostienen los autores de la investigación.
Pero no sólo las bacterias influyen en un posible desarrollo del asma. Si no vives en una granja también puedes contribuir a que los más pequeños no sufran este trastorno adoptando unos hábitos de vida más saludables. Se ha comprobado, por ejemplo, que ver la televisión dos horas o más al día puede doblar las posibilidades de desarrollar asma, y que la obesidad también incrementa el riesgo. “Es fácil imaginar que los niños que viven en granjas pueden crecer de forma más saludable: disponen de sol, ejercicio y aire fresco”, afirma el pediatra James E. Gern en un editorial que acompaña el informe.
“Aplicar medidas de higiene sin obsesionarse, evitar en la medida de lo posible la exposición a sustancias alérgenas desde pequeños y que el niño salga a la calle” también es importante, según ha declarado en "El Mundo" Julio Delgado Romero, coordinador del Comité de Asma de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).
Fuente: The New England Journal of Medicine
¿Por qué ocurre esto? Para el doctor Marcel Ibero, presidente de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica (SEICAP) dos son las principales causas que lo explican. Por un lado, la actual contaminación atmosférica y, por otro, el exceso de higiene que caracteriza a las sociedades occidentales, y que puede impedir el contacto de los recién nacidos con antígenos que estimulen sus defensas.
Los microorganismos presentes en las granjas reducen el riesgo de asma, según este estudio.
Pero no sólo las bacterias influyen en un posible desarrollo del asma. Si no vives en una granja también puedes contribuir a que los más pequeños no sufran este trastorno adoptando unos hábitos de vida más saludables. Se ha comprobado, por ejemplo, que ver la televisión dos horas o más al día puede doblar las posibilidades de desarrollar asma, y que la obesidad también incrementa el riesgo. “Es fácil imaginar que los niños que viven en granjas pueden crecer de forma más saludable: disponen de sol, ejercicio y aire fresco”, afirma el pediatra James E. Gern en un editorial que acompaña el informe.
“Aplicar medidas de higiene sin obsesionarse, evitar en la medida de lo posible la exposición a sustancias alérgenas desde pequeños y que el niño salga a la calle” también es importante, según ha declarado en "El Mundo" Julio Delgado Romero, coordinador del Comité de Asma de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).
Fuente: The New England Journal of Medicine




RSS
Facebook
Twitter
Youtube


Comentarios
Si es q parece q tenemos a los niños en burbujas y luego, claro, todo los afecta.
Viva lo rural!!!!!!!!!!!!!!!!!!!