¿Trabajar sin horarios rígidos y sin tener que ir cada día a la oficina puede mejorar nuestra salud sin perjudicar el rendimiento laboral? Parece ser que sí, si tenemos en cuenta una investigación en la que han participado más de 650 empleados publicada en el Journal of Health and Social Behavior.
La mitad de los trabajadores estudiados comenzaron a adoptar medidas de flexibilidad tanto horaria como de localización. La otra mitad siguió como hasta entonces, con el horario convencional. Seis meses después los resultados fueron los siguientes:
La mitad de los trabajadores estudiados comenzaron a adoptar medidas de flexibilidad tanto horaria como de localización. La otra mitad siguió como hasta entonces, con el horario convencional. Seis meses después los resultados fueron los siguientes:
Un mayor control horario aumenta nuestra sensación de bienestar.
- La flexibilidad ayuda a dormir más. Los empleados que la seguían dormían una media de 52 minutos más al día.
- Reduce el estrés. Muchos trabajadores se sienten estresados porque no tienen control respecto a su horario laboral, sobre todo si hay un desajuste entre los recursos de tiempo y las tareas a llevar a cabo, apuntan en el informe. La flexibilidad, al permitir un mayor control horario, mejora la conducta y la productivicad de los empleados, “y esto conduce a una mejor salud”, comentan los investigadores.
- Facilita una actitud más responsable frente a la enfermedad. Los trabajadores con horarios flexibles van más al médico cuando se encuentran mal, y no acuden a la oficina si se sienten enfermos. Esto, lógicamente, contribuye a reducir el número de contagios de trastornos comunes como gripes y resfriados entre la plantilla.
- Disminuye los conflictos entre trabajo y familia. Estudios previos han demostrado que las incompatibilidades entre ambas esferas provocan, por ejemplo, que las personas dediquen menos tiempo al deporte, que duerman peor o que sus menús sean menos saludables.
- Contribuye a hacer más ejercicio. Aunque el efecto es ligero según los datos del estudio, al ser una conducta vital tan importante merece la pena destacar esta tendencia positiva, sostienen sus responsables.
Para los investigadores, una de las claves de estos buenos resultados es que la flexibilidad laboral se convirtió en la forma habitual de trabajar, no en la excepción que debía ser comunicada y aprobada por un supervisor como ocurre en otras iniciativas de este tipo.
Fuente: Journal of Health and Social Behavior
Fuente: Journal of Health and Social Behavior




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