Adelgazar, evitar la caída del cabello o mejorar el rendimiento sexual son algunas de las propiedades atribuidas a los productos 'milagro'. Pese a que algunos pueden adquirirse en farmacias, e incluso tienen apariencia de medicamentos, desde la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) alertan de que su efectividad no suele estar demostrada científicamente y previenen a los consumidores frente a la publicidad agresiva que los acompaña, a veces, en el límite de la legalidad.
La “publicidad engañosa” que se mueve alrededor de estos productos “cala” mucho en personas que pueden estar “desesperadas” por perder peso o por recuperar el cabello perdido, aseguran desde la CECU.
En muchos casos, estos productos sólo tendrán un efecto placebo, pero que un producto sea 100% natural no quiere decir que no tenga efectos secundarios “ni que sea inocuo”, alertan. Esto puede suponer un peligro para la salud del consumidor, algo que se agrava si éste deja de tomar tratamientos recetados por un médico en favor de estos otros complementos.
La “publicidad engañosa” que se mueve alrededor de estos productos “cala” mucho en personas que pueden estar “desesperadas” por perder peso o por recuperar el cabello perdido, aseguran desde la CECU.
Algunos de estos productos tienen aspecto de medicamento aún sin serlo.
¿Qué es un producto 'milagro'?
Té verde, ácido linoleico, faseolamina, cola de caballo, naranjo amargo, fucus, chitosán, guaraná o gingko biloba son componentes habituales de estos productos cuyas propiedades no suelen estar demostradas científicamente. Para entrar en el mercado, suelen acogerse a la categoría de complementos alimenticios (de fácil autorización), aunque a menudo pueden adquirirse en farmacias y parafarmacias.
Según la CECU, otra de sus características es su publicidad agresiva, que incluye prácticas ilegales como utilizar fotografías de “antes” y “después” y “con juegos de palabras en los que se intuye una finalidad que poco tiene que ver con lo que se comunica a las autoridades sanitarias para su autorización”.
Fuente: Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) | Europa Press
Según la CECU, otra de sus características es su publicidad agresiva, que incluye prácticas ilegales como utilizar fotografías de “antes” y “después” y “con juegos de palabras en los que se intuye una finalidad que poco tiene que ver con lo que se comunica a las autoridades sanitarias para su autorización”.
Fuente: Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) | Europa Press




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vaya,entonces lo único que podemos hacer es controlarnos un poquito estas fiestas