Ir a comprar ropa y no gastar la talla que esperábamos puede infundirnos sentimientos de tristeza y culpabilidad. Actualmente, aunque el 80% de las mujeres españolas tiene un cuerpo normal, casi la mitad afirma no encontrar ropa de su talla. Los tallajes siguen siendo poco homogéneos, incluso en las marcas de consumo más extendido. Esto sucede pese al acuerdo que las empresas suscribieron con el Ministerio de Sanidad para desarrollar un sistema de patronaje más unificado y adaptado a las usuarias.
Son datos del Barómetro sobre el grado de unificación de las tallas y el impacto sobre la salud. El texto, realizado por la Fundación Imagen y Autoestima, pone el acento sobre las repercusiones que podría tener este baile de tallas en la salud pues el 44% de los encuestados dicen haberse planteado hacer dieta después de comprobar que no usan la talla que creían utilizar. La Presidenta de la Federación Española de Asociaciones contra la Anorexia y Bulimia, Carmen Galindo, ha afirmado que “se está jugando con la salud de la gente, porque el modelo de salud que se vende no es el real”.
Se ha realizado un estudio antropométrico de las mujeres para facilitar la unificación tallas.
Las grandes marcas no cumplen
El 87% de las personas encuestadas, hombres y mujeres, confirmó que su talla cambiaba según el modelo de ropa que se probara, incluso en la misma tienda. Para intentar mejorar la situación, en 2007 el Ministerio de Sanidad firmó un acuerdo con grandes empresas del sector téxtil en que se comprometían, entre otros puntos, a dar información “veraz, comprensible y lo más homogénea posible sobre las tallas”, además de pasar a exhibir maniquís que equivalieran, al menos, a una talla 38 o dejar de considerar la talla 46 como una talla especial.
Estas medidas debían empezar a ponerse en marcha tras la elaboración, por parte del Ministerio, de un estudio antropométrico sobre el cuerpo de las mujeres españolas. Los datos del estudio, pensado para facilitar la creación de un tallaje adaptado a las usuarias, se presentaron a comienzos de 2008, pero, según el informe de la IMA, las empresas que suscribieron el acuerdo no han llevado a cabo la unificación y adaptación de las tallas.
Según el Ministerio, la implantación del acuerdo se prorroga a 2015, por el gasto que supone y la situación de crisis actual.
Fuentes: Fundación Imagen y Autoestima | Ministerio de Sanidad y Política Social
Estas medidas debían empezar a ponerse en marcha tras la elaboración, por parte del Ministerio, de un estudio antropométrico sobre el cuerpo de las mujeres españolas. Los datos del estudio, pensado para facilitar la creación de un tallaje adaptado a las usuarias, se presentaron a comienzos de 2008, pero, según el informe de la IMA, las empresas que suscribieron el acuerdo no han llevado a cabo la unificación y adaptación de las tallas.
Según el Ministerio, la implantación del acuerdo se prorroga a 2015, por el gasto que supone y la situación de crisis actual.
Fuentes: Fundación Imagen y Autoestima | Ministerio de Sanidad y Política Social




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Comentarios
a mi no me traumatiza el cambio de tallas, pero sí cuando todo parece hecho para chicas de 16 años
Es totalmente cierto: cuando voy a comprarme ropa cojo dos o tres tallas porque no hay manera de acertar!
d joven más o menos puedes ir trampeando, epro con los años es más complicado encontrar ropa k nos encaje