Las cremas solares parecen ir sumando virtudes cada nueva temporada estival: prometen ser resistentes al agua, al sudor, protegernos de forma inmediata, frenar el envejecimiento de la piel, hidratarnos... incluso actuar contra la flacidez. Con tantas propiedades, a veces podemos perder de vista que su objetivo principal es protegernos de la forma más eficaz posible contra las radiaciones solares. ¿Cumplen todas las cremas este propósito? Para la Food and Drug Administration (FDA) estadounidense parece ser que no. Tanto es así que a partir de 2012 los envases deberán distinguir entre las cremas que funcionan contra el melanoma y otros tipos de cáncer de piel y las que no.
Según informa esta organización, lo primero que hay que hacer es distinguir entre dos rayos solares: los UVB, responsables de las quemaduras, y los UVA, que provocan cáncer y envejecimiento prematuro. En la etiqueta de los productos que protegan de ambos factores deberá constar el mensaje “Broad Spectrum” (gama amplia), seguido del factor de protección solar (por ejemplo, SPF 20). “El valor SPF indica únicamente la protección contra las quemaduras”, remarca la FDA.
Pero no todos los protectores solares que se identifiquen como “Broad Spectrum” serán seguros. Para reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de piel los consumidores deberán utilizar regularmente una crema de gama amplia con un factor de protección de, como mínimo, 15.
Tampoco los protectores con un SPF de más de 50 ofrecen un plus de seguridad. “No hay suficientes evidencias que muestren que los productos con un factor superior a 50 ofrecen mayor protección”, asegura este organismo en su página web. Por ello, la FDA propone la etiqueta “50+” para este tipo de cosméticos.
Más novedades: en la leyenda “resistente al agua” se deberá indicar el tiempo durante el cual el fotoprotector es seguro después de remojarnos o de sudar. Por ejemplo, “resistente al agua durante 40 minutos”. Transcurrido este tiempo, el usuario deberá volver a aplicarse la crema.
El objetivo de testa nueva normativa es “ayudar a los consumidores a identificar aquellos productos que, usados junto a otras medidas de protección solar, reducen el riesgo de cáncer de piel y de envejecimiento prematuro”, aseguran desde la FDA.
Fuente: Food and Drug Administration (FDA)
Según el nuevo etiquetado, la crema de la derecha es la única que protege contra el melanoma.
Pero no todos los protectores solares que se identifiquen como “Broad Spectrum” serán seguros. Para reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de piel los consumidores deberán utilizar regularmente una crema de gama amplia con un factor de protección de, como mínimo, 15.
Tampoco los protectores con un SPF de más de 50 ofrecen un plus de seguridad. “No hay suficientes evidencias que muestren que los productos con un factor superior a 50 ofrecen mayor protección”, asegura este organismo en su página web. Por ello, la FDA propone la etiqueta “50+” para este tipo de cosméticos.
Más novedades: en la leyenda “resistente al agua” se deberá indicar el tiempo durante el cual el fotoprotector es seguro después de remojarnos o de sudar. Por ejemplo, “resistente al agua durante 40 minutos”. Transcurrido este tiempo, el usuario deberá volver a aplicarse la crema.
El objetivo de testa nueva normativa es “ayudar a los consumidores a identificar aquellos productos que, usados junto a otras medidas de protección solar, reducen el riesgo de cáncer de piel y de envejecimiento prematuro”, aseguran desde la FDA.
Fuente: Food and Drug Administration (FDA)




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