El riesgo de que las mujeres portadoras de mutaciones en determinados genes desarrollen a lo largo de su vida un cáncer de mama es superior al 85%. Tal vez por este motivo, una investigación de la Universidad de Toronto (Canadá) buscaba establecer el sistema de detección precoz más eficaz en los casos en los que, debido a mutaciones en los genes, existe una susceptibilidad hereditaria a desarrollar la enfermedad. La conclusión de este estudio fue clara: la resonancia nuclear magnética ofrece una mayor sensibilidad para la detección del cáncer de mama en estas mujeres que métodos como la mamografía, la ecografía y la exploración clínica.
Datos evidentes
En el estudio participaron 236 mujeres canadienses de entre 25 y 65 años de edad con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2. Se les practicaron de uno a tres screenings cada año, consistentes en una resonancia nuclear magnética, una mamografía y una ecografía. El día de la realización de las técnicas de diagnóstico por imagen y con intervalos de 6 meses, se practicó también una exploración clínica de la mama.
Las cifras son reveladoras: se detectaron un total de 22 cánceres de mama (16 carcinomas invasivos y 6 carcinomas ductales in situ), 17 de ellos mediante resonancia nuclear magnética (un 77%). Seis de ellos fueron detectados por mamografía (el 36%), siete por ecografía (33%) y dos a través de la exploración clínica (el 9,1%).
Estos resultados no implican, en cualquier caso, que la inclusión de la resonancia nuclear magnética en los programas de vigilancia de mujeres portadoras de mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 pueda reducir la mortalidad por cáncer de mama, un hecho que debería demostrarse mediante otras investigaciones.
Fuente: Journal of the American Medical Association (2004)
Objetivo: la detección precoz.
Estos resultados no implican, en cualquier caso, que la inclusión de la resonancia nuclear magnética en los programas de vigilancia de mujeres portadoras de mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 pueda reducir la mortalidad por cáncer de mama, un hecho que debería demostrarse mediante otras investigaciones.
Fuente: Journal of the American Medical Association (2004)




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