La Organización Mundial de la Salud (OMS) a través de su Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), ha clasificado a los teléfonos móviles como posiblemente carcinogénicos para los seres humanos, en una nota de prensa dada a conocer el día 31 de mayo.
Un grupo de trabajo reunido en Lyon (Francia), constituido por 31 científicos pertenecientes a 14 países, ha incluido a los teléfonos móviles en el Grupo 2B de la clasificación de agentes carcinogénicos, debido al demostrado incremento de riesgo para el desarrollo del glioma, un tumor maligno cerebral poco común asociado con su uso.
Los radiación que emiten los móviles podría aumentar el riesgo de un tipo de cáncer cerebral.
¿Pero qué significa exactamente la expresión "posiblemente carcinogénicos"? Con estos términos los autores de la investigación subrayan el carácter potencial de esta asociación. O, lo que es lo mismo, que los datos epidemiológicos recogidos apuntan hacia esa posibilidad, pero que no se puede afirmar categóricamente que haya una relación causa-efecto. Hace falta llevar a cabo estudios experimentales que confirmen o desmientan este riesgo potencial.
"Hemos encontrado algunos hilos de evidencia sobre cómo la exposición a los campos magnéticos que emiten los teléfonos móviles pueden perturbar los sistemas biológicos y conducir al cáncer, pero hay que reconocer que existen ciertas lagunas e incertidumbre al respecto", explica el doctor Samet en The New York Times.
Así, en el citado Grupo 2B se incluyen aquellos agentes de los que la evidencia de carcinogenicidad es limitada para los seres humanos y menos que suficiente en animales de experimentación. También se incluyen aquellos agentes con inadecuada evidencia de carcinogenicidad en seres humanos pero suficiente en animales de experimentación.
Josep Maria Borràs, responsable de la estrategia nacional contra el cáncer del Ministerio de Sanidad, también se muestra cauto respecto a los datos dados a conocer por la IARC. "Yo tomaría con mucha precaución esta noticia", afirma en El País, ya que el riesgo al que se refiere la notificación "probablemente es muy pequeño". Para este experto en cáncer el trabajo "es un toque de atención, una primera alerta" y "un ejercicio de transparencia de la IARC, que cree que la gente debe conocer el posible riesgo que existe".
Mientras se confirme o se desmienta esta posibilidad Christopher Wild, director de la IARC, recomienda "reducir la exposición a este tipo de radiaciones utilizando dispositivos con manos libres o comunicándose mediante mensajes de texto (SMS)".
En la revista The Lancet Oncology del 1 de julio se publicará un conciso informe al respecto, y dentro de unos días online en la misma revista.




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Comentarios
Si es verdad que el riesgo es el mismo q el del café se han pasado un poco no?