[Actualizado el 03/06/11 con nueva información sobre las características y composición de la bacteria]
La E. coli responsable de la grave crisis de salud alimentaria que está teniendo lugar en Europa en estos momentos “se trata de una cepa única que nunca había sido detectada”, afirma Hilde Kruse, experta en seguridad alimentaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Su declaración se produce después de que la OMS haya obtenido las primeras pruebas de la secuencia genética de esta bacteria tan agresiva, que ha producido hasta el momento 18 muertes y más de 1.500 afectados, la mayoría de casos en Alemania. Según los resultados, este nuevo tipo de cepa es una mutación de dos bacterias pertenecientes al grupo de las E. coli y tiene genes letales.
Los científicos que están investigando la bacteria han hallado que la nueva cepa combina una toxina altamente tóxica con un agente aglutinante poco común, una especie de 'pegamento' que engancha la bacteria al intestino de los pacientes.
"La combinación del pegamento, la nueva variante de E. coli y la presencia de una peligrosa toxina (Shiga) es lo que hace que esta cepa sea tan inusual", argumenta el doctor Robert Tauxe, un experto en enfermedades transmitidas por los alimentos del Centers for Disease Control and Prevention (CDC).
¿De dónde proviene esta cepa? Para Kruse es difícil de explicar con los datos actuales, aunque apunta que las cepas de bacterias fácilmente se traspasan entre animales y humanos. “Uno debe pensar en un origen animal”, afirma, ya que “muchos animales son huéspedes de varios tipos de toxinas productoras de E. coli”.
Hasta que no se halle su origen, las autoridades alemanas recomiendan no comer lechugas, tomates o pepinos para reducir el riesgo de un posible contaminación. Se piensa que la bacteria ha podido contaminar vegetales frescos.
La E. coli responsable de la grave crisis de salud alimentaria que está teniendo lugar en Europa en estos momentos “se trata de una cepa única que nunca había sido detectada”, afirma Hilde Kruse, experta en seguridad alimentaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Su declaración se produce después de que la OMS haya obtenido las primeras pruebas de la secuencia genética de esta bacteria tan agresiva, que ha producido hasta el momento 18 muertes y más de 1.500 afectados, la mayoría de casos en Alemania. Según los resultados, este nuevo tipo de cepa es una mutación de dos bacterias pertenecientes al grupo de las E. coli y tiene genes letales.
Limpiar bien los alimentos es básico para evitar este tipo de infecciones.
"La combinación del pegamento, la nueva variante de E. coli y la presencia de una peligrosa toxina (Shiga) es lo que hace que esta cepa sea tan inusual", argumenta el doctor Robert Tauxe, un experto en enfermedades transmitidas por los alimentos del Centers for Disease Control and Prevention (CDC).
¿De dónde proviene esta cepa? Para Kruse es difícil de explicar con los datos actuales, aunque apunta que las cepas de bacterias fácilmente se traspasan entre animales y humanos. “Uno debe pensar en un origen animal”, afirma, ya que “muchos animales son huéspedes de varios tipos de toxinas productoras de E. coli”.
Hasta que no se halle su origen, las autoridades alemanas recomiendan no comer lechugas, tomates o pepinos para reducir el riesgo de un posible contaminación. Se piensa que la bacteria ha podido contaminar vegetales frescos.
¿Qué es la E. coli?
Con el nombre Escherichia coli (E. coli) se hace mención a un amplio y diverso grupo de bacterias que se encuentran normalmente en el tubo digestivo de animales de sangre caliente.
Estas bacterias, la mayoría inocuas, colonizan el intestino a las pocas horas o días del nacimiento, siendo el anaerobio facultativo (organismo que ante la ausencia de oxígeno responde fermentando) más común en el colon humano. Sin embargo, algunas cepas mutantes pueden causar diarreas, infecciones urinarias e incluso neumonías, mientras que una especialmente, la clasificada como E. coli O157:H7, abundante en el intestino del ganado vacuno, es responsable del síndrome hemolítico urémico (SHU).
La E. coli O157:H7 genera la peligrosa toxina, conocida como Shiga (las bacterias que la producen se conocen con las siglas STEC por Shiga Toxin-producing E. Coli) .
La E. coli O157:H7 debe ser ingerida para producir una infección, lo que puede suceder en las siguientes circunstancias:
Estas bacterias, la mayoría inocuas, colonizan el intestino a las pocas horas o días del nacimiento, siendo el anaerobio facultativo (organismo que ante la ausencia de oxígeno responde fermentando) más común en el colon humano. Sin embargo, algunas cepas mutantes pueden causar diarreas, infecciones urinarias e incluso neumonías, mientras que una especialmente, la clasificada como E. coli O157:H7, abundante en el intestino del ganado vacuno, es responsable del síndrome hemolítico urémico (SHU).
La E. coli O157:H7 genera la peligrosa toxina, conocida como Shiga (las bacterias que la producen se conocen con las siglas STEC por Shiga Toxin-producing E. Coli) .
La E. coli O157:H7 debe ser ingerida para producir una infección, lo que puede suceder en las siguientes circunstancias:
- Ingerir alimentos o beber agua que contenga restos de heces humanas o animales.
- Comer carne que no haya sido bien cocinada.
- Comer o beber productos lácteos no pasteurizados.
- Introducirse en la boca dedos de una mano contaminada.
- Comer vegetales abonados con heces de ganado vacuno.
- Manipular ropa interior que ha estado en contacto con heces de personas infectadas.
El síndrome hemolítico urémico
Provocado por la infección con la E. coli O157:H7, cepa mutante de la Escherichia coli, especialmente agresiva, las manifestaciones clínicas se inician tras un periodo de incubación –desde la ingestión de la bacteria, hasta la presentación de los primeros síntomas– que suele durar de 3-4 días, aunque pueden variar entre 1 y 10 días, dependiendo de la agresividad de la cepa bacteriana y la capacidad defensiva del sistema inmunitario de la persona infectada.
Diarrea con sangre, retortijones, vómitos y fiebre alertan de esta posible infección
Después de varios días de diarrea con abundante sangre, dolor abdominal cólico (retortijones), vómitos, fiebre no muy elevada y hemorragias nasales y bucales, disminuye la cantidad de orina eliminada (oliguria), se retienen los líquidos en los tejidos (edemas) y se puede llegar a instaurar un estado de confusión mental.
Este síndrome es una consecuencia de la destrucción anormal y prematura de los glóbulos rojos circulantes. Los restos de los hematíes destruidos atascan el sistema de filtración de los riñones, lo que provoca una insuficiencia renal aguda con acúmulo de urea en la sangre (uremia); dado que la insuficiencia renal se asocia con la hemólisis excesiva, el síndrome se denomina como hemolítico urémico.
El riesgo de desarrollar el SHU es mayor en aquellas personas con escasas defensas inmunitarias como ocurre en niños menores de 5 años y en ancianos.
El tratamiento exige cuidados intensivos hospitalarios para remplazar los líquidos y electrólitos (fluidoterapia) perdidos con la diarrea, transfusiones de hematíes y plaquetas para contrarrestar los efectos de la hemólisis, así como la práctica de técnicas (plasmaféresis y diálisis) para corregir la insuficiencia renal.
Para su prevención deben seguirse las siguientes recomendaciones:
Este síndrome es una consecuencia de la destrucción anormal y prematura de los glóbulos rojos circulantes. Los restos de los hematíes destruidos atascan el sistema de filtración de los riñones, lo que provoca una insuficiencia renal aguda con acúmulo de urea en la sangre (uremia); dado que la insuficiencia renal se asocia con la hemólisis excesiva, el síndrome se denomina como hemolítico urémico.
El riesgo de desarrollar el SHU es mayor en aquellas personas con escasas defensas inmunitarias como ocurre en niños menores de 5 años y en ancianos.
El tratamiento exige cuidados intensivos hospitalarios para remplazar los líquidos y electrólitos (fluidoterapia) perdidos con la diarrea, transfusiones de hematíes y plaquetas para contrarrestar los efectos de la hemólisis, así como la práctica de técnicas (plasmaféresis y diálisis) para corregir la insuficiencia renal.
Para su prevención deben seguirse las siguientes recomendaciones:
- Lavar a menudo las manos, los utensilios de la cocina y las superficies de los alimentos.
- Mantener separados los alimentos crudos de los preparados ya para comer.
- Descongelar la carne cruda en el microondas o en el refrigerador.
- Lavar las superficies de frutas y vegetales bajo el grifo.
- No consumir leche y jugos de frutas sin pasteurizar.
- No bañarse en aguas potencialmente contaminadas con heces.




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