El 75% de los adultos con diabetes tipo 1 o diabetes tipo 2 todavía cree que no necesita medirse la glucosa porque conoce sus niveles sin necesidad de esta prueba. Sin embargo, un reciente estudio concluye que quienes sufren diabetes tipo 2 y se miden correctamente los niveles de glucosa a diario, para controlarse las subidas y bajadas de azúcar, tienen una mayor esperanza de vida que los que no lo hacen, pues pueden evitar futuras complicaciones. Así lo ha afirmado el doctor Louis Monnier en la mesa redonda organizada por Bayer HealthCare en el marco del 46 Encuentro Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes.
¿Qué frena a los pacientes?
Entre los motivos por los que estos pacientes no se medirían la glucosa están la falta de información adecuada o la desmotivación. Para muchos, las mediciones del azúcar son un recordatorio de la enfermedad, otros encuentran el proceso doloroso o, también, frustrante. Además, un 21% de las personas con diabetes tipo 1 y un 40% de las que sufren diabetes tipo 2 no saben qué hacer con los resultados que obtienen. Por eso, según el profesor Oliver Schenell, “el tratamiento de la diabetes debe estar enfocado a cada paciente individualmente”, ya que son factores personales los que también determinarán si esta persona se mide el azúcar o no.
En este punto deben entrar en acción no sólo los médicos sino también otro personal sanitario especializado, como las enfermeras y enfermeros, que prestan ayuda relativa a las mediciones y que pueden detectar las posibles barreras, como la falta de información, que harían desistir a un paciente de este control rutinario. Por ejemplo, algunos pacientes con diabetes siguen creyendo que pueden comer lo que quieren o que beber una Coca Cola es algo que no les afecta, explica la enfermera especializada en diabetes Magdalena Annersten como muestra de algunas creencias erróneas.
Las consecuencias, en estos casos, podrían estar en la disminución de la eficacia de los tratamientos mientras que llevar un control adecuado ayudaría a prevenir complicaciones tardías, como las enfermedades coronarias. Además, el seguimiento periódico también facilita los ajustes en la dieta, el nivel de ejercicio o la dosis de insulina, si resultan necesarios.
Fuentes: 46 Encuentro Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (Estocolmo) | Europa Press
Las mediciones ayudan a hacer ajustes en la dieta, en el ejercicio o en la dosis de insulina si es necesario.
Las consecuencias, en estos casos, podrían estar en la disminución de la eficacia de los tratamientos mientras que llevar un control adecuado ayudaría a prevenir complicaciones tardías, como las enfermedades coronarias. Además, el seguimiento periódico también facilita los ajustes en la dieta, el nivel de ejercicio o la dosis de insulina, si resultan necesarios.
Fuentes: 46 Encuentro Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (Estocolmo) | Europa Press




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