Cuanto más alta es la temperatura ambiental, mayor es el descenso en la presión arterial. Es una de las conclusiones más relevantes de un estudio francés cuyo objetivo era examinar la asociación entre estas variables.
Según este trabajo, las cifras de presión sistólica y diastólica varían significativamente a lo largo de las cuatro estaciones del año, y de acuerdo con las variaciones de la temperatura exterior.
A más temperatura, mayor es el descenso de presión arterial.
Controlar la medicación
Así, la presión sistólica disminuye cuando aumenta la temperatura exterior: unos 8.0 mm de Hg de disminución entre la temperatura exterior más baja (menos de 7,9ºC) y la más alta (más de 21,2ºC). Ambas se correlacionan fuertemente en los ancianos, especialmente a partir de los 80 años de edad. De ahí que durante los periodos del año con temperaturas extremas, un control cuidadoso de la presión arterial y de la medicación antihipertensiva pueda contribuir a reducir las consecuencias de las variaciones de la presión en los ancianos.
Fuente: Archives of Internal Medicine
Fuente: Archives of Internal Medicine




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