Pese a que las infecciones por el VIH han descendido notablemente en los últimos años en España (se dan un 83% menos de nuevos casos que en 1996), el diagnóstico precoz sigue siendo uno de los principales asuntos por resolver. Según el Ministerio de Sanidad, en 2010 el 45% de los hombres y el 49% de las mujeres descubrieron que estaban infectados de forma tardía. De hecho, el 33% de las féminas portadoras del virus conocen que lo son tras hacerse una revisión rutinaria durante el embarazo. A la preocupación evidente debido al diagnóstico de la enfermedad se suma otra: “¿estará el bebé a salvo?”
Afortunademente se ha avanzado mucho en este campo en los últimos años. “A comienzos de la década de los noventa no se recomendaba tener descendencia y actualmente ha aparecido la posibilidad de tener una familia sin que exista apenas riesgo de transmisión al feto y de efectos secundarios”, comenta la doctora Piedad Arazo, jefa de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). El motivo de este cambio son los actuales tratamientos antirretrovirales, que “han demostrado su eficacia y seguridad en mujeres VIH embarazadas”, añade la experta.
Otro de los aspectos que diferencia el VIH entre el sexo femenino es la predisposición a padecer ciertas complicaciones, sobre todo a nivel de alteraciones óseas, hormonales y neurológicas. Para tratar de conocer más sobre cómo el virus del sida afecta a las mujeres, desde CESIDA reclaman una mayor inclusión de las féminas en el campo de la investigación. “La mujer presenta diferencias en las forma de absorción de fármacos, en la presencia de efectos adversos y en las complicaciones de la infección. Además su salud psicológica suele ser peor, están en un rol de cuidadoras y existen problemas derivados de los roles de género tradicionales que les dificultan tomar decisiones adecuadas sobre su salud”, comenta la doctora María José Fuster, gerente de SEISIDA.
Afortunademente se ha avanzado mucho en este campo en los últimos años. “A comienzos de la década de los noventa no se recomendaba tener descendencia y actualmente ha aparecido la posibilidad de tener una familia sin que exista apenas riesgo de transmisión al feto y de efectos secundarios”, comenta la doctora Piedad Arazo, jefa de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). El motivo de este cambio son los actuales tratamientos antirretrovirales, que “han demostrado su eficacia y seguridad en mujeres VIH embarazadas”, añade la experta.
El lazo rojo se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el sida.
Luchando contra la discriminación y el diagnóstico tardío
Lo que sí es común entre hombres y mujeres es la discriminación que pueden sufrir debido a su enfermedad. Precisamente para combatir esta situación, y con motivo del Día Mundial del Sida que se celebra el 1 de noviembre, el Ministerio de Sanidad ha lanzado un vídeo denuncia para concienciar a la sociedad de que la “vacuna” contra la discriminación depende de nosotros mismos. Como también depende de nosotros adoptar una actitud sexualmente responsable. Y, en todo caso, ante cualquier conducta de riesgo es de vital importancia realizarse la prueba del VIH (un simple análisis de sangre). Es la forma más eficaz de reducir el número de afectados que siguen sin estar diagnosticados, una cifra que actualmente podría llegar a las 35.000 personas.
“El riesgo de transmitir la infección es mucho más elevado en los pacientes que se diagnostican tarde y el riesgo de muerte a pesar del tratamiento antirretroviral es mayor. Además, estos grupos están expuestos a sufrir múltiples enfermedades y complicaciones que podrían evitarse si se diagnosticasen antes e iniciasen el tratamiento antirretroviral más precozmente”, recuerda el doctor José María Miró, presidente de la SEIMC.
Fuentes: Coordinadora Estatal de VIH-Sida (CESIDA) | Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad | Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC)
“El riesgo de transmitir la infección es mucho más elevado en los pacientes que se diagnostican tarde y el riesgo de muerte a pesar del tratamiento antirretroviral es mayor. Además, estos grupos están expuestos a sufrir múltiples enfermedades y complicaciones que podrían evitarse si se diagnosticasen antes e iniciasen el tratamiento antirretroviral más precozmente”, recuerda el doctor José María Miró, presidente de la SEIMC.
Fuentes: Coordinadora Estatal de VIH-Sida (CESIDA) | Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad | Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC)




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Comentarios
Genial el articulo, muchas gracias. Es absolutamente necesario el diagnóstico precoz de enfermedades como el SIDA, en todas las personas para empezar cuanto antes el tratamiento antirretroviral, pero dicho diagnóstico cobra especial importancia en parejas o mujeres que desean quedarse embarazadas por el bien de la vida que empieza. Un saludo Elena Ferrando Centro Ginecológico Santiago Dexeus