Sobrepeso, deficiente forma física cardiorrespiratoria, hábito de fumar y elevación del colesterol en la edad adulta son algunos de los efectos adversos que puede tener en un adulto el hecho de haber consumido excesiva televisión durante la niñez y la adolescencia.
Cuanta menos tele, mejor
Es la principal conclusión de un estudio de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) para determinar la asociación entre sentarse durante horas ante el televisor en esos años, y una serie de indicadores del estado de salud cuando se alcanza la edad adulta. Además, en este trabajo destacan otros hallazgos:
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El tiempo medio por las noches ante el televisor entre las edades de 5 y de 15 años se asociaba con mayores índices de masa corporal, menor forma física cardiorrespiratoria, aumento del hábito de fumar, e incremento del colesterol.
Conviene controlar el consumo televisión en la niñez.
- A los 26 años, el 17% del sobrepeso, el 15% del colesterol elevado, el 17% del hábito de fumar, y el 15% de una baja forma física cardiorrespiratoria, se pudo atribuir a haber visto la televisión más de dos horas al día, durante la niñez y la adolescencia.
- No se encontró relación entre ver la televisión durante más de dos horas al día en la niñez y en la adolescencia y la presión sanguínea en la edad adulta.
Los autores del trabajo examinaron a 1.000 individuos hasta que alcanzaron los 26 años de edad. Mediante un análisis estadístico, investigaron las asociaciones entre ver la televisión durante la niñez y la adolescencia y el índice cuerpo/ masa corporal, forma física cardiorrespiratoria, colesterol del suero, adicción o no al hábito de fumar, y la presión sanguínea a los 25 años.
Fuente: The Lancet (2004)




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