Basta con echar un vistazo a la publicidad televisiva para darse cuenta de que la hipertensión arterial (HTA) es uno de los trastornos más comunes en España. En concreto, cuatro de cada 10 españoles son hipertensos, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Y, lo que es más preocupante, más de cuatro millones de personas en nuestro país no saben que padecen esta enfermedad.
La hipertensión es una alteración silenciosa (no provoca síntomas) que puede ir dañando el corazón poco a poco, al someterle a un sobreesfuerzo constante. Por ello prevenirla es tan importante. “Mediante un mayor control de la tensión y unas buenas medidas de prevención, conseguiremos reducir la cifra de afectados por HTA”, afirma la doctora Pilar Mazón, de la Sociedad Española de Cardiología, con motivo del Día Mundial de la Hipertensión Arterial que se celebra el 17 de mayo.
¿Qué podemos hacer para reducir nuestras posibilidades de padecer hipertensión o combatir el trastorno si ya lo hemos desarrollado? Toma nota:
La hipertensión es una alteración silenciosa (no provoca síntomas) que puede ir dañando el corazón poco a poco, al someterle a un sobreesfuerzo constante. Por ello prevenirla es tan importante. “Mediante un mayor control de la tensión y unas buenas medidas de prevención, conseguiremos reducir la cifra de afectados por HTA”, afirma la doctora Pilar Mazón, de la Sociedad Española de Cardiología, con motivo del Día Mundial de la Hipertensión Arterial que se celebra el 17 de mayo.
¿Qué podemos hacer para reducir nuestras posibilidades de padecer hipertensión o combatir el trastorno si ya lo hemos desarrollado? Toma nota:
-
Si aún no lo has hecho, deja de fumar: Para la FEC el tabaco es uno de los principales factores de riesgo que pueden provocar hipertensión, al aumentar la frecuencia cardiaca y la presión arterial. “Dejar de fumar tiene unos efectos positivos superiores a cualquier medicación para la hipertensión”, sostiene en una nota de prensa.
Las sustancias nocivas del tabaco aumentan la presión arterial y la frecuencia cardiaca.
- No más de una o dos copas de vino al día: Los polifenoles presentes en el vino tinto tienen un efecto cardioprotector que ayuda a combatir la hipertensión, pero sólo obtendrás este beneficio si respetas el consumo recomendado (una copa al día para las mujeres y dos para los hombres). Tomar más alcohol de la cuenta tiene justo el efecto contrario, aumentar la presión arterial. Pero no cometas el error de sustituir el alcohol por refrescos azucarados, que también ayudan a disparar la tensión. Lo mejor es apostar por beber agua o zumos naturales.
- Hacer ejercicio, imprescindible: La actividad física disminuye la presión arterial y ayuda a que los músculos del corazón se mantengan en forma, aumentando su elasticidad. Si haces deporte con frecuencia, además, reducirás tu riesgo de desarrollar un alta sensibilidad a la sal, que puede acabar provocando un aumento de la presión arterial.
- Vigila lo que comes: El exceso de sal es uno de los principales enemigos de tus arterias, por eso es indispensable que no abuses de ella. Al mismo tiempo, debes apostar por alimentos ricos en potasio y bajos en sodio, y también por frutas y verduras, que contienen antioxidantes. Por último, procura comer más carne blanca y pescado que carnes rojas.
- Mantén un peso saludable: Si cumples con los dos puntos anteriores te será mucho más fácil no engordar o perder algunos kilos en el caso de que te sobren. No olvides que el sobrepeso está estrechamente ligado a la hipertensión.
- Procura reducir tus niveles de estrés: Los nervios no sólo se instalan en la nuca, los hombros o la espalda, también pueden aumentar la tensión de tus arterias. Practicar técnicas de relajación, como el yoga o el tai chi, puede ayudarte a combatir el exceso de preocupaciones.
- Si necesitas medicarte, no abandones el tratamiento por tu cuenta: Es muy importante que seas paciente, ya que la presión arterial no se reduce siempre de forma inmediata. A veces hay que esperar un tiempo para que el médico pueda evaluar si la dosis o el fármaco realmente están siendo efectivos.
Por último, desde la FEC recomiendan la necesidad de tomarse la presión arterial periódicamente (puedes hacerlo con un tensiómetro en casa, en la farmacia o en un centro hospitalario). Las cifras consideradas normales son de entre 120-129 mmHg para la tensión arterial sistólica (máxima) y entre 80-84 mmHg para la tensión arterial diastólica (mínima).
Fuente: Fundación Española del Corazón (FEC)
Fuente: Fundación Española del Corazón (FEC)




RSS
Facebook
Twitter
Youtube


Comentarios