Introducir cualquier actividad física en la vida de aquellos individuos que habitualmente llevan una vida sedentaria representa una importante oportunidad para disminuir el riesgo de mortalidad. Lo demuestran las cifras: hasta un 27% menos de mortalidad con tres horas semanales dedicadas a un ejercicio moderado, y hasta un 32% con 20 minutos de una actividad física vigorosa con la misma periodicidad.
El corazón, el más beneficiado
Son hallazgos de un estudio cuyo objetivo era comprobar si la actividad física recomendada a nivel nacional en los Estados Unidos por diferentes agencias y organismos se relaciona con beneficios sobre este factor.
La mayor parte de la asociación inversa entre actividad física y mortalidad es debida a la disminución de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares. Por el contrario, esta asociación inversa es menos fuerte, aunque estadísticamente significativa, respecto a la mortalidad por cáncer.
Fuente: Archives of Internal Medicine
El ejercicio reduce la mortalidad debido a trastornos cardiovasculares.
Fuente: Archives of Internal Medicine




RSS
Facebook
Twitter
Youtube


Comentarios