Dejar de fumar nunca es fácil y los estados de irritabilidad, la sensación de nerviosismo, la ansiedad y los trastornos del sueño son síntomas frecuentes los primeros días y semanas, sobre todo si eras un gran fumador. Sin embargo, se trata de trastornos pasajeros que ceden a medida que tu organismo se va desintoxicando.
Para llevarlos con más tranquilidad piensa que en unos días te encontrarás incluso con mejor humor y temperamento que cuando fumabas. Los siguientes consejos también pueden serte muy útiles en los momentos más críticos.
Si la ansiedad por encenderte un cigarrillo no te deja pensar con claridad...
Para llevarlos con más tranquilidad piensa que en unos días te encontrarás incluso con mejor humor y temperamento que cuando fumabas. Los siguientes consejos también pueden serte muy útiles en los momentos más críticos.
Si la ansiedad por encenderte un cigarrillo no te deja pensar con claridad...
Pensar en otra cosa y hacer actividades que te relajen te ayudará a superar tu ansiedad.
- Deja pasar 2-3 minutos mirando el segundero del reloj. Las ganas van a durar poco, solo hay que esperar con tranquilidad a que pasen.
- Distrae tu mente concentrándote en otra cosa: crucigramas, lectura, levantarse y mirar por la ventana...
- Respira profundamente, despacio y exhalando el aire también lentamente. Es una forma de relajar y oxigenar los tejidos. Concéntrate en este proceso para alejar del pensamiento el deseo de fumar.
- Cambia de actividad. ¿Estás en el sofá con la tele y te apetece un cigarro? Apaga la tele y haz otra cosa, lo que sea.
- Manipula objetos tipo llaves, clips, un bolígrafo… Ten las manos ocupadas, pero no con un cigarrillo.
- Ten a mano sustitutos del cigarrillo. Chicles, caramelos, palos de regaliz o zanahoria cortada pueden ayudarte a superar un momento de flaqueza.
- Pasea y haz ejercicio. Así aplacas la ansiedad. El deporte puede ayudarte a controlar tus nervios porque hace que el cuerpo libere endorfinas, que son unas sustancias que generan un sentimiento de bienestar general y alivian los efectos del estrés que te provoca dejar de fumar. Esta sensación es duradera y no se limita solo a cuando estás haciendo deporte.
- Bebe agua despacio y déjala en la boca un momento. Beber distrae tus ganas de fumar. Puedes probar también con una infusión relajante o un zumo de fruta natural.
- Sal de la habitación donde te encuentres. Las ganas pueden asaltarte en el despacho, en un bar, hablando con tu pareja en la cocina… Si puedes, cambia de lugar.
- Recuerda las motivaciones que te han impulsado a dejar de fumar. Tus motivos para dejar el tabaco son tu mejor día. Tenlos siempre presentes.




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Comentarios
SIEMPRE ME LO PROPOMGO PERO ME PUEDE
MARIBEL YO LO CREIA IMPOSIBLE EL DEJAR DE FUMAR PERO CON LAS PASTILLAS CHAMPIX QUE ME COMPRE E EN LA FARMACIA PARA MI HA SIDO UNA MARAVILLA. UN SALUDO