Fátima y Elena se conocen desde el colegio, siempre pensaron que serían amigas, para toda la vida, pero desde hace algún tiempo no se sienten tan bien la una con la otra, hasta el punto que en algunas ocasiones ya ni se soportan.
Pequeños desencuentros o desavenencias con los amigos íntimos son normales e incluso saludables, pero el problema aparece cuando estos desencuentros son cada vez más frecuentes y nos van alejando de ellos, de tal manera que llega un momento que la propia relación nos perjudica.
Esto suele ocurrir generalmente en relaciones que se alargan desde la infancia o adolescencia. Durante esta etapa crecemos y cambiamos mucho, y es posible que la evolución de dos personas que antaño se entendían perfectamente vaya ahora por caminos diversos. Cambia la persona y cambian los gustos, intereses y necesidades.
Puede ser que llegues a este punto y continúes la relación por nostalgia del pasado y de los momentos vividos, pero en realidad ni te apetece quedar, ni ya os aporta nada a ninguno/a de los dos. Incluso puede llegar un momento que la propia relación sea negativa, te inquiete, te encasille y no te deje evolucionar. Es entonces cuando hablamos de amigos “tóxicos”.
Hablamos de amigos tóxicos cuando la relación deja de ser constructiva.
Pequeños desencuentros o desavenencias con los amigos íntimos son normales e incluso saludables, pero el problema aparece cuando estos desencuentros son cada vez más frecuentes y nos van alejando de ellos, de tal manera que llega un momento que la propia relación nos perjudica.
Esto suele ocurrir generalmente en relaciones que se alargan desde la infancia o adolescencia. Durante esta etapa crecemos y cambiamos mucho, y es posible que la evolución de dos personas que antaño se entendían perfectamente vaya ahora por caminos diversos. Cambia la persona y cambian los gustos, intereses y necesidades.
Puede ser que llegues a este punto y continúes la relación por nostalgia del pasado y de los momentos vividos, pero en realidad ni te apetece quedar, ni ya os aporta nada a ninguno/a de los dos. Incluso puede llegar un momento que la propia relación sea negativa, te inquiete, te encasille y no te deje evolucionar. Es entonces cuando hablamos de amigos “tóxicos”.
Ha llegado el momento de abandonar la relación, ¿pero cómo?
Una vez has visto claro que la relación es perjudicial, el siguiente paso es asumirlo e ir abandonándola progresivamente.
- Es mejor evitar una ruptura o enfrentamiento en un momento de discusión o pelea, ya que quizá puedes decir cosas que hieran a la otra persona y de las que luego te arrepientas.
- Es más sensato irse distanciando poco a poco, sin dar muchas explicaciones, dejando así espacio social para nuevas relaciones por ambos lados.
Actuando de esta manera dejarás la puerta abierta por si en un futuro vuestros intereses y caminos se vuelven a encontrar.




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Comentarios
gracias por este texto, a veces nos sentimos culpables por romper con el pasado, epro esta bien saber k es algo natural
sí, la gente cambia, los demas y nosotros
hola hace tiempo que quiero dejar una mala amistad me esta perjudicando mucho a la salud mental lo cierto es que hay personas que no se que cometido tienen en la vida
Pues a mii me ha robado una 3º persona mi mejor amiga y quiero romper su amistad para recuperarla¡¡¡