Más de cuatro millones de personas sufren cistitis cada año en nuestro país, la mayoría de ellas mujeres, según datos del Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO), y el verano es una época especialmente peligrosa. Las bacterias responsables de la infección se fortalecen en un medio húmedo y permanecer con el bañador mojado no ayuda precisamente a evitar el trastorno.
Además de quitarte el traje de baño al salir del agua siempre que sea posible, los siguientes consejos de la Sociedad Española de Ginecología Fitoterápica (SEGIF), INFITO y el Centro Coordinador Nacional de Información sobre las Enfermedades Renales y Urológicas estadounidense (NKUDIC) te ayudarán a evitar las molestas infecciones de orina.
Además de quitarte el traje de baño al salir del agua siempre que sea posible, los siguientes consejos de la Sociedad Española de Ginecología Fitoterápica (SEGIF), INFITO y el Centro Coordinador Nacional de Información sobre las Enfermedades Renales y Urológicas estadounidense (NKUDIC) te ayudarán a evitar las molestas infecciones de orina.
- Bebe, como mínimo, un litro y medio de agua al día. Así ayudarás a tu organismo a eliminar las bacterias del aparato urinario más rápidamente.
- Orina cada dos o tres horas, aunque no tengas ganas. El crecimiento bacteriano es mayor cuando la orina permanece en la vejiga. Es importante también que micciones después de bañarte en piscinas y ríos.
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Combate el estreñimiento. Posponer la evacuación facilita que los gérmenes colonicen los tejidos cercanos al tracto urinario.
La humedad facilita que las bacterias responsables de la infección colonicen la zona íntima.
- La ropa interior, mejor de algodón. Este material permite que la zona íntima se mantenga seca y aireada. En cambio materiales sintéticos como el nailon pueden provocar que la zona no transpire, contribuyendo al crecimiento de las bacterias. Evita también usar pantalones ajustados.
- Dúchate en lugar de bañarte. Así se lo pondrás más difícil a las bacterias a la hora de colonizar la uretra.
- Utiliza un jabón neutro. Un pH que no respete el de la piel puede dañar las defensas naturales de la zona íntima. Debes lavarte y secarte de delante hacia atrás, para evitar un posible contacto de bacterias procedentes de las heces. Por el mismo motivo tampoco se recomiendan las duchas vaginales.
- Ve al baño antes y después de mantener relaciones sexuales. El sexo aumenta el riesgo de infección hasta 40 veces. Orinar facilita que las posibles bacterias que hayan entrado en la uretra durante el coito se eliminen.
- Usar diafragmas como método anticonceptivo puede aumentar el riesgo de cistitis, debido a que presionan la uretra y dificultan el vaciado de la vejiga. Esto estimula el crecimiento de las bacterias. El uso de condones sin lubricante o con espermicida también es un factor de riesgo a la hora de contraer una infección de orina. Si tienes tendencia a las cistitis lo mejor es que elijas condones con lubricante y sin espermicida. Por otra parte, el uso de tampones puede favorecer las cistitis durante la menstruación.
- El zumo de arándanos puede ayudarte a reducir el riesgo. Los taninos que contiene este fruto del bosque dificultan que las bacterias se adhieran a las paredes de la vejiga urinaria. Además, al ser ricos en vitamina C, los arándanos aumentan la acidez de la orina, y a las bacterias les cuesta más crecer en un entorno ácido.
- Si notas ardor al miccionar, una necesidad frecuente e intensa de orinar (aunque después elimines muy poco líquido), dolor en la espalda o en la parte baja del abdomen o la orina con un color u olor raro acude al médico, ya que son síntomas típicos de una infección de orina.




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