El 60% de las enfermedades profesionales no se diagnostican como tales en España y, aún así, se estima que 4.000 personas mueren al año por cáncer laboral relacionado con la exposición a sustancias químicas. Son datos facilitados por el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS), que ve deficiencias y falta de coordinación entre administraciones por lo que respecta a la gestión del riesgo químico en España.
Además, 33.000 trabajadores enferman anualmente por exponerse a estos productos tóxicos que pueden causar dolencias respiratorias, de la piel, del sistema nervioso o cardiovasculares. Algunas de estas enfermedades profesionales están recogidas en una lista oficial en que se contemplan, entre otros, ciertos agentes químicos y biológicos como causantes directos de las dolencias profesionales.
Sin embargo, pese a que la ley describe cómo determinadas sustancias pueden causar unas enfermedades profesionales, su diagnóstico no siempre es fácil, pues algunas se manifiestan incluso décadas después de que el trabajador haya dejado la empresa.
En el mercado europeo se fabrican o importan unas 150.000 sustancias químicas distintas.
Sin embargo, pese a que la ley describe cómo determinadas sustancias pueden causar unas enfermedades profesionales, su diagnóstico no siempre es fácil, pues algunas se manifiestan incluso décadas después de que el trabajador haya dejado la empresa.
Afectan a la salud pública
En el mercado europeo se fabrican o importan cerca de 150.000 sustancias diferentes pero se desconoce la peligrosidad de la mayoría de ellas, indican desde el ISTAS. Para este organismo, hay demasiada dispersión de competencias estatales y autonómicas y falta un órgano que coordine a todos los ministerios implicados en la gestión del riesgo químico. Recuerdan que estos productos suponen un riesgo laboral, pero también medioambiental y de salud pública. Por eso, se da el caso de que en el ciclo de vida de un producto químico haya implicados varios ministerios en cada una de sus fases, que van desde la autorización, al transporte, exposición laboral y a ciudadanos o comercialización, por ejemplo.
Para esta organización, el riesgo químico es una amenaza para la salud pública, pues la liberación de sustancias químicas contamina ríos, mares, el suelo y los alimentos o el aire, más allá del ámbito laboral. Es lo que ha sucedido con la empresa Uralita, que tendrá que indemnizar a 45 afectados por el amianto de la fábrica. Estas personas vivían en sus inmediaciones, en la provincia de Barcelona. La empresa piensa recurrir la sentencia.
Más información: Consulta "Cada día descubrimos nuevas enfermedades de origen laboral", donde entrevistamos a dos especialistas en patología laboral. También puedes ver lo más destacado del encuentro clicando sobre el vídeo.
Fuente: Gestión del riesgo químico por parte de las administraciones españolas (ISTAS)
Para esta organización, el riesgo químico es una amenaza para la salud pública, pues la liberación de sustancias químicas contamina ríos, mares, el suelo y los alimentos o el aire, más allá del ámbito laboral. Es lo que ha sucedido con la empresa Uralita, que tendrá que indemnizar a 45 afectados por el amianto de la fábrica. Estas personas vivían en sus inmediaciones, en la provincia de Barcelona. La empresa piensa recurrir la sentencia.
© noscuidamos.com
Para ver el vídeo con lo más destacado de la entrevista, haz clic en la imagen.
Más información: Consulta "Cada día descubrimos nuevas enfermedades de origen laboral", donde entrevistamos a dos especialistas en patología laboral. También puedes ver lo más destacado del encuentro clicando sobre el vídeo.
Fuente: Gestión del riesgo químico por parte de las administraciones españolas (ISTAS)




RSS
Facebook
Twitter
Youtube


Comentarios
es un tema k no puede dejarse de lado, creo k es importante para los trabajadores k nos sintamos protegidos
q fuerte! Y seguro que no son las únicas sustancias nocivas, los humos de los coches tb tela marinera