Cambiar o no de trabajo, romper con una relación insatisfactoria, ir a vivir a otro lugar… Estos son algunos ejemplos de situaciones ante las que solemos sentirnos abrumados por la indecisión y empezamos a dar vueltas al tema con el consecuente desgaste emocional.
Para ayudarte en lo que de entrada parece imposible y lograr que afrontar una decisión te resulte más fácil, te proponemos los siguientes pasos:
Para ayudarte en lo que de entrada parece imposible y lograr que afrontar una decisión te resulte más fácil, te proponemos los siguientes pasos:
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Diferenciar perfectamente las opciones sobre las que tienes que decidir. ¿Son dos posibilidades, son tres…?
Para decidir es necesario reflexionar, pero sin eternizar la conclusión.
- Informarte bien sobre cada una de las alternativas. Si resulta adecuado, busca información en libros, internet o artículos de prensa. También puedes hablar con personas que te puedan aconsejar con propiedad o comentar el tema con amigos o familiares para recoger experiencias propias y/o ajenas sobre las opciones que tienes. Otra posibilidad es experimentar. Por ejemplo, si tienes que decidirte entre ir a vivir a otra ciudad o quedarte donde resides actualmente, te convendría viajar a esa ciudad y estar allí unos días para descubrir el ambiente, la gente...
- Elaborar la típica lista de pros y contras también te puede ayudar a clarificar qué aspectos buenos y malos destacan de cada una de las opciones. La idea es que vayas trabajando sobre esta lista, estableciendo poco a poco tus prioridades. De este modo te irás definiendo cada vez más por una de las opciones.
- No te precipites en la toma de la decisión pero tampoco la eternices, dejando que el tiempo o los acontecimientos decidan por ti. Es importante poner un límite temporal a la búsqueda de información y consejos.
- Intenta ser consciente y reconoce tus miedos y los motivos reales que hay detrás de tu posible decisión.
- Aunque los comentarios y opiniones de las personas que te rodean pueden serte de ayuda, es importante aislarse y tomar la decisión en solitario. Ten en cuenta que lo importante es que acabes haciendo lo que realmente deseas y lo que resulta mejor para ti.
- Por último, toma la decisión y actúa en consecuencia.
En cualquier caso, ten presente que no hay decisiones buenas o malas por sí mismas, sino que lo importante es ser coherente con tus ideas y tu camino vital y, por supuesto, estar plenamente convencido de que la vía que has tomado es la mejor para ti en el momento de la vida en el que te encuentras.




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Comentarios
A veces es tan dificil decidir!!!!