La prevalencia de una fatiga intensa en los adolescentes es elevada, especialmente en las chicas, según un estudio holandés. Ellas parecen ser más vulnerables a los síntomas de ésta que los chicos y además, padecerla se asocia con mayor edad, menarquía precoz, la toma de medicación y la ausencia de un trabajo adicional.
Sin embargo, la relación entre este cansancio extremo y depresión, ansiedad y síntomas relacionados con el síndrome de la fatiga crónica no es específica del género femenino o masculino.
La fatiga suele atribuirse a los cambios hormonales.
Posible factor de riesgo
En el estudio se examinó la prevalencia de la fatiga intensa en los adolescentes de ambos sexos. Explorar el papel de los estilos de vida en la fatiga, e investigar si ésta, en una población sana, se asocia con depresión, ansiedad y otros factores también observados en el síndrome de la fatiga crónica eran otros de los objetivos de este trabajo.
Para sus autores, si esta dolencia es duradera en los adolescentes puede ser un factor de riesgo para el desarrollo del síndrome de la fatiga crónica, una enfermedad incapacitante caracterizada por una fatiga persistente asociada a otros síntomas como cefalea, mialgia, dolores articulares, dificultades para conciliar un sueño reparador, y trastornos cognitivos, que no puede ser explicada desde el punto de vista médico o psiquiátrico.
En términos generales, los valores obtenidos en las chicas adolescentes eran más elevados en cuanto a depresión, ansiedad y síntomas relacionados con el síndrome de la fatiga crónica.
Para sus autores, si esta dolencia es duradera en los adolescentes puede ser un factor de riesgo para el desarrollo del síndrome de la fatiga crónica, una enfermedad incapacitante caracterizada por una fatiga persistente asociada a otros síntomas como cefalea, mialgia, dolores articulares, dificultades para conciliar un sueño reparador, y trastornos cognitivos, que no puede ser explicada desde el punto de vista médico o psiquiátrico.
En términos generales, los valores obtenidos en las chicas adolescentes eran más elevados en cuanto a depresión, ansiedad y síntomas relacionados con el síndrome de la fatiga crónica.
Causas
La fatiga, una queja frecuente entre los adolescentes, se atribuye a menudo a los cambios hormonales que acontecen durante la pubertad, a problemas de adaptación psicológica, y a las crecientes demandas educativas y sociales a las que se encuentran sometidos. Las elevadas cifras de absentismo escolar asociado a este problema indican que su impacto sobre los jóvenes no debe ser infravalorado.
Fuente: Pediatrics (2006)
Fuente: Pediatrics (2006)




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