Tomar alcohol en exceso puede causar mucho más que una resaca. Lo último que se ha descubierto: el alcohol facilita que el sistema inmunitario del cerebro se active, generando una serie de compuestos tóxicos e inflamatorios que pueden provocar daño cerebral. Así lo afirman científicos del Centro de Investigación Príncipe Felipe en un estudio publicado en The Journal of Neuroscience.
El alcohol actúa estimulando la respuesta de unos receptores que forman parte del sistema inmune del cerebro, un tipo de proteínas conocidas como TLR4. Según Consuelo Guerri, responsable del informe, estos receptores “aumentan la liberación de sustancias tóxicas para las neuronas y compuestos inflamatorios que causan daño neuronal”.
Para comprobar la importancia de estas proteínas en el daño cerebral los investigadores administraron alcohol (10% diluido en agua) a dos grupos de ratones: el primero, con un nivel normal de estos receptores; y el segundo, sin niveles del receptor TLR4.
Tomar alcohol no provocó alteraciones en las neuronas de los cerebros del segundo grupo de roedores, y sí en las del primer grupo.
Este tipo de proteínas, además, participa de forma activa en el desarrollo de otros trastornos relacionados con la inflamación, como el Parkinson o el Alzheimer.
Fuente: Generalitat Valenciana
Más información: La ruta del alcohol en el cuerpo humano
Abusar de las bebidas alcohólicas puede provocar que las neuronas se inflamen y acaben dañándose.
El alcohol actúa estimulando la respuesta de unos receptores que forman parte del sistema inmune del cerebro, un tipo de proteínas conocidas como TLR4. Según Consuelo Guerri, responsable del informe, estos receptores “aumentan la liberación de sustancias tóxicas para las neuronas y compuestos inflamatorios que causan daño neuronal”.
Para comprobar la importancia de estas proteínas en el daño cerebral los investigadores administraron alcohol (10% diluido en agua) a dos grupos de ratones: el primero, con un nivel normal de estos receptores; y el segundo, sin niveles del receptor TLR4.
Tomar alcohol no provocó alteraciones en las neuronas de los cerebros del segundo grupo de roedores, y sí en las del primer grupo.
Este tipo de proteínas, además, participa de forma activa en el desarrollo de otros trastornos relacionados con la inflamación, como el Parkinson o el Alzheimer.
Fuente: Generalitat Valenciana
Más información: La ruta del alcohol en el cuerpo humano




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Comentarios
Otra razón más para hacerse abstemio. Yo lo soy desde hace un par de años al principo lo pasas mal pero ya está.