Plantas medicinales
Para tratar las verrugas se han utilizado desde tiempos antiguos numerosos productos vegetales. En España las usadas de forma tradicional son la higuera, la celidonia, el glaucio y la verrucaria.
- Higuera (Ficus carica L). Las hojas y los higos verdes contienen un látex (líquido lechoso) con una mezcla de sustancias llamada ficina que tiene la capacidad de destruir las proteínas y, por tanto, dañar los tejidos.
Tradicionalmente se aplica el látex fresco de las hojas o los higos verdes directamente sobre las verrugas, teniendo la precaución de untar con vaselina la piel de alrededor para que no se dañe. Se aplica una o dos veces al día, tapando la verruga después de la aplicación, durante varios días hasta que la verruga se “quema” y cae, dejando una heridita que tiende a cicatrizar al cabo de unos días y que es conveniente tratar con algún antiséptico para que no se infecte. Las manos se deben lavar cuidadosamente después de la aplicación. -
Celidonia (Chelidonium majus L). Esta planta, que florece en primavera y verano, con pequeñas flores amarillas, crece silvestre en lugares sombríos y frescos del norte de la península ibérica. Como en el caso de la higuera se utiliza el látex fresco que producen sus hojas, aplicado sobre las verrugas dos o tres veces al día, tomando la precaución de proteger la piel de alrededor con vaselina. Se aconseja aplicarla con guantes para no irritar la piel de las manos.
El látex de las hojas de celidonia "quema" las verrugas.
También existe una fórmula que se elabora mezclando a partes iguales el extracto fluido de la planta con glicerina. Esta mezcla se aplica sobre la verruga, con un pincelito, por la noche después de un baño caliente. Esta misma fórmula se utiliza como callicida. No debe aplicarse nunca sobre ningún tipo de lunar (nevus). Aunque su uso en el tratamiento de las verrugas es local (externo), debe tenerse en cuenta que esta planta tiene cierta toxicidad, por lo que no debe ser ingerida sin el consejo de un profesional de la salud y con cuidado de no sobrepasar las dosis aconsejadas. - Glaucio (Glaucium flavum Crantz). También se conoce como adormidera marítima. Es de la misma familia de las amapolas y sus flores amarillas las recuerdan en su forma. Crece en lugares arenosos, como lechos de ríos secos, bordes de caminos, pedregales... El tallo contiene también un látex que, tradicionalmente, se aplica fresco sobre las verrugas dos o tres veces al día, tomando las mismas precauciones de uso que con el látex de higo o de la celidonia.
- Verrucaria (Heliotropium europaeum), llamada también hierba verruguera por su uso tradicional. Es una hierba anual, cubierta de una vellosidad blanca, que florece de mayo a noviembre con flores blancas o violáceas, agrupadas en espigas de forma que recuerdan un escorpión. Crece silvestre en campos de cultivo, márgenes de caminos y rastrojos, sobre todo en lugares secos y pedregosos.
Tradicionalmente se usa el zumo fresco o los brotes tiernos machacados frotados sobre las verrugas. Debe manejarse con mucho cuidado ya que se trata de una planta tóxica que contiene alcaloides (que desaconsejan su uso interno) y sustancias fotosensibilizantes (que producen manchas y quemaduras en la piel si la persona se expone al sol después de aplicar el zumo de la planta), por lo que debe cubrirse la zona tratada para que no le de el sol.
Otros tratamientos caseros son las laminillas de ajo y el zumo de col.
- Laminillas de ajo. Se recorta un agujerito del tamaño de la verruga en un esparadrapo para aplicarlo sobre la piel sana dejando que la verruga quede libre, se aplica una lámina fina de ajo sobre la verruga y se tapa con otro esparadrapo. Se cambia diariamente hasta que la verruga cae.
- Zumo de col. Se empapa una gasita en zumo de col (se puede obtener machacando hoja de col o en la licuadora) y se aplica sobre la verruga, cambiándose 2 o 3 veces al día.
La automedicación, siempre peligrosa
La automedicación no es recomendable, ni siquiera con remedios caseros o plantas medicinales de uso tradicional, si no existe un diagnóstico seguro. Es importante saber que una verruga puede confundirse con otras enfermedades de la piel e incluso con cierto tipo de tumores que pueden ser cancerosos.
Ante cualquier duda, lo mejor es acudir al dermatólogo
Cuando aparece una mancha o promontorio sobre la piel se debe acudir al dermatólogo para su diagnóstico y descartar un melanoma (cáncer de piel). Como ya se ha dicho, las verrugas genitales deben ser tratadas siempre por el médico.
Aunque se sepa seguro que se trata de una verruga deben ir directamente al médico los diabéticos y los afectados por trastornos circulatorios, ya que ciertos tratamientos contra las verrugas pueden ocasionar problemas en la piel de este tipo de personas y es mejor que el médico aconseje el tratamiento más adecuado.
Aunque se sepa seguro que se trata de una verruga deben ir directamente al médico los diabéticos y los afectados por trastornos circulatorios, ya que ciertos tratamientos contra las verrugas pueden ocasionar problemas en la piel de este tipo de personas y es mejor que el médico aconseje el tratamiento más adecuado.
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Comentarios
No tenia niides q hubieran plantas contra las verrugas. Lo probsre con una q se m resiste
Flipo con lo del ajo!