Quemaduras
Las quemaduras, sobre todo las producidas por agua muy caliente (escaldaduras), son uno de los accidentes caseros más frecuentes en la infancia. Los niños son más susceptibles de quemarse gravemente en el ambiente doméstico que los adultos, debido a que son muy curiosos, pequeños y tienen una piel muy sensible que necesita una protección especial. Las medidas preventivas varían según el lugar de la casa en la que puede encontrarse el niño.
Cocina y comedor
Cuando estés cocinando mantén siempre los mangos de las sartenes, cazos y demás recipientes de ese tipo dirigidos hacia la parte posterior de las hornillas, y no sostengas en brazos a tu hijo. Además:
- Si tienes que ir de un lado a otro de la cocina con un recipiente lleno de líquido caliente en las manos (una sopera o una taza de café), comprueba antes donde está el pequeño y evita pasar cerca por si tropiezas.
- No bebas líquidos calientes mientras mantienes a un niño en tu regazo.
- Evita utilizar manteles sobre la mesa. Un niño pequeño puede tirar bruscamente de éstos y derramar líquidos calientes o un plato lleno de alimentos también calientes.
- Bloquea, tanto como sea posible, el acceso del niño al horno.
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No calientes los biberones llenos de leche en el microondas. El líquido puede calentarse de forma irregular, dando como resultado bolsas de leche con muy elevada temperatura que pueden escaldar la boca del niño.
Hay que comprobar la temperatura del agua justo cuando vayas a bañar al bebé.
- Las chimeneas deben ser defendidas con pantallas del acceso de los niños. Lo mismo ha de hacerse con radiadores y calentadores eléctricos.
Cuarto de baño
Vigila que en el termostato de su calentador de agua la temperatura no sobrepase los 50 Cº. Un niño puede quedar escaldado en 30 segundos si la temperatura del agua está tan sólo unos 5 grados por encima de dicho límite. Si en la vivienda no es posible controlar la temperatura del agua, instala un dispositivo antiescaldadura en los grifos del baño, que ralentiza la salida del agua cuando ésta alcanza una determinada temperatura.
En el exterior de la casa y en el coche
Los dispositivos destinados al juego de los niños en el jardín de la casa (columpios, barras, etcétera) deben ser utilizados con precaución. Si hace mucho calor fuera se permitirá su uso solamente a primera hora de la mañana, después de haberse enfriado durante la noche.
En el interior del automóvil que ha estado expuesto al sol con elevadas temperaturas, los niños pueden quemarse con el material de polivinilo y de metal del asiento de seguridad, por lo que éste debe retirarse del calor solar cuando no se utiliza. Si no hay más remedio que dejar el coche al sol, el asiento infantil debe cubrirse con una toalla o una manta.
Antes de dejar el coche expuesto al sol en un día caluroso, oculta las hebillas metálicas de los cinturones de seguridad.
Antes de meter a un bebé en el coche asegúrate de que esté a una temperatura adecuada.
Antes de dejar el coche expuesto al sol en un día caluroso, oculta las hebillas metálicas de los cinturones de seguridad.




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Comentarios
Con los niños hay que tener un ojo que no veas! Mi sobrina se nos cayó a la piscina. Suerte que estábamos cerca y la sacamos enseguida. Menudo susto!!!!