Síndrome de la clase turista
Conocido también como síndrome del viajero, esta alteración se produce debido a la inmovilidad provocada por estar sentado muchas horas seguidas. Por tanto no es exclusivo de pasajeros de avión: también puede darse entre los que viajan en autobús o en coche.
Pero... ¿cómo la inmovilidad puede acabar provocando un síndrome? Al estar muchas horas sentados la sangre no circula con normalidad y se dificulta el retorno venoso. Esto facilita la formación de coágulos de sangre en las piernas (conocidos también como trombos), que pueden viajar por el sistema circulatorio al levantarnos y caminar. El peligro radica precisamente en el posible trayecto del trombo, que puede acabar obstruyendo los pulmones o el corazón.
Se calcula que el síndrome de la clase turista afecta a un 3% de los viajeros sanos que vuelan más de 4 horas seguidas. Puede parecerte un porcentaje pequeño, pero teniendo en cuenta la posible gravedad del trastorno lo mejor es no jugártela y llevar a cabo sencillas medidas para evitarlo. La Fundación para el Estudio y la Prevención de Enfermedades de las Venas (Fesprev) recomienda las siguientes:
Pero... ¿cómo la inmovilidad puede acabar provocando un síndrome? Al estar muchas horas sentados la sangre no circula con normalidad y se dificulta el retorno venoso. Esto facilita la formación de coágulos de sangre en las piernas (conocidos también como trombos), que pueden viajar por el sistema circulatorio al levantarnos y caminar. El peligro radica precisamente en el posible trayecto del trombo, que puede acabar obstruyendo los pulmones o el corazón.
Se calcula que el síndrome de la clase turista afecta a un 3% de los viajeros sanos que vuelan más de 4 horas seguidas. Puede parecerte un porcentaje pequeño, pero teniendo en cuenta la posible gravedad del trastorno lo mejor es no jugártela y llevar a cabo sencillas medidas para evitarlo. La Fundación para el Estudio y la Prevención de Enfermedades de las Venas (Fesprev) recomienda las siguientes:
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Elige ropa cómoda y holgada para el trayecto. Las prendas ajustadas se lo ponen más difícil a tu circulación.
El reducido espacio entre asientos dificulta la movilidad de las piernas.
- No coloques equipaje debajo del asiento. Reducirías aún más tu movilidad.
- Bebe agua con frecuencia, sobre todo si viajas en avión. Te ayudará a contrarrestar los efectos de la baja presión atmosférica de las cabinas, que facilita que la sangre se espese.
- Para evitar la deshidratación olvídate del café y del alcohol durante el vuelo.
- Haz rotaciones de tobillos hacia dentro y hacia fuera para reactivar el retorno venoso. Otra opción: toca el suelo con la punta de los pies y luego con el talón y repite el movimiento varias veces. Realiza estos ejercicios al menos una vez cada hora.
- Si el trayecto es muy largo, procura caminar un rato cada una o dos horas.
- Duerme con las piernas estiradas, nunca cruzadas. Esta última posición dificulta la circulación.
- Si tienes varices no olvides que las medias de compresión pueden ayudarte a reducir tu riesgo de padecer este trastorno.
Ten especial cuidado si estás embarazada, fumas o tomas anticonceptivos orales. Las personas mayores y las que padecen obesidad o trastornos cardiovasculares también presentan un mayor riesgo. Incluso la estatura influye en la posibilidad de sufrir este síndrome: los hombres y mujeres de más de 1,90 metros y de menos de 1,60 deben seguir al pie de la letra las medidas de prevención. Los altos porque ven reducida mucho más su movilidad debido al poco espacio disponible, y los bajos porque, al no llegar cómodamente con los pies al suelo, adoptan posturas que perjudican aún más su retorno venoso.
Puedes ampliar la información de este trastorno en nuestro "A fondo" sobre el síndrome de la clase turista.
Puedes ampliar la información de este trastorno en nuestro "A fondo" sobre el síndrome de la clase turista.




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Comentarios
Cuando te vas a un sitio exótico no hay quien se libre de un par de días de diarrea. Dejad un hueco en la maleta para el papel higiénico!!!!