Herpes zoster

Conocido también como culebrilla, fuego de San Antonio y fuego de San Andrés, este trastorno se debe a la reactivación del virus de la varicela, que provoca una erupción cutánea de intenso dolor
Autor/es: Cristóbal Pera
Actualizado el 19/04/2010
Índice
  1. Qué es
  2. Síntomas
  3. Causas y factores de riesgo
  4. Complicaciones
  5. Tratamiento
Compartir en:
Facebook Twitter Menéame
 

Causas y factores de riesgo

El herpes zoster es producido por la reactivación del virus de la varicela-zoster, el mismo que causó previamente una varicela. Este virus tiene la habilidad de permanecer, tras la infección inicial, oculto dentro de las células de los nervios, muy cerca del origen correspondiente en la médula espinal, donde permanece latente antes de causar una segunda infección.

Cualquiera que haya padecido la varicela puede desarrollar un herpes zoster pero, de modo especial, la reactivación del virus está relacionada con aquellas situaciones orgánicas en las cuales disminuye significativamente la capacidad defensiva inmunitaria (inmunodepresión).


Haz click para ampliar la imagen.

Aproximadamente un 20% de las personas que han padecido varicela en su infancia desarrollan un herpes zoster, especialmente a partir de los 50 años o más, sobre todo en aquellas en las que se produce una disminución significativa de sus defensas orgánicas causadas por otras enfermedades (cáncer, SIDA, trasplantes) o por tratamientos que provocan una importante disminución de la capacidad defensiva del sistema inmunitario.
 
Cómo evitar el contagio
El virus del herpes zoster es contagioso para cualquiera persona que no haya padecido antes varicela, en la que provocará esta enfermedad y no herpes zoster. El herpes zoster sólo se adquiere a partir de los propios virus “durmientes” y no de los virus de otros individuos.
En consecuencia, el paciente con herpes zoster debe evitar el contacto físico con:
  • Cualquier individuo que no haya padecido varicela.
  • Cualquier individuo con su sistema defensivo inmunitario debilitado (enfermos con cáncer, SIDA o que hayan sido sometidos a un trasplante de órganos).
  • Recién nacidos.
  • Embarazadas, ya que la infección es peligrosa para el feto.
Cuando las vesículas cutáneas se secan, el paciente deja de ser contagioso para la varicela.
 

Comentarios

avatar-Editor 1
Editor 1 05/03/2010

hola

Su pregunta y/o comentario y el nombre de usuario facilitado, podrán ser publicados y visibles para todos los usuarios de este sitio web.

Los datos solicitados en los campos marcados con * son obligatorios.

¿Sabías que...

Un filete de ternera puede ayudar a combatir las molestias previas a la regla

La carne roja es rica en riboflavina, un tipo de vitamina del grupo B que ayuda a combatir el síndrome premenstrual.

Más información...

Síguenos en:

  • Facebook
  • Twitter
  • Youtube
  • RSS