Causas y factores de riesgo
El herpes zoster es producido por la reactivación del virus de la varicela-zoster, el mismo que causó previamente una varicela. Este virus tiene la habilidad de permanecer, tras la infección inicial, oculto dentro de las células de los nervios, muy cerca del origen correspondiente en la médula espinal, donde permanece latente antes de causar una segunda infección.
Cualquiera que haya padecido la varicela puede desarrollar un herpes zoster pero, de modo especial, la reactivación del virus está relacionada con aquellas situaciones orgánicas en las cuales disminuye significativamente la capacidad defensiva inmunitaria (inmunodepresión).
Aproximadamente un 20% de las personas que han padecido varicela en su infancia desarrollan un herpes zoster, especialmente a partir de los 50 años o más, sobre todo en aquellas en las que se produce una disminución significativa de sus defensas orgánicas causadas por otras enfermedades (cáncer, SIDA, trasplantes) o por tratamientos que provocan una importante disminución de la capacidad defensiva del sistema inmunitario.
Cualquiera que haya padecido la varicela puede desarrollar un herpes zoster pero, de modo especial, la reactivación del virus está relacionada con aquellas situaciones orgánicas en las cuales disminuye significativamente la capacidad defensiva inmunitaria (inmunodepresión).
Haz click para ampliar la imagen.
Cómo evitar el contagio
El virus del herpes zoster es contagioso para cualquiera persona que no haya padecido antes varicela, en la que provocará esta enfermedad y no herpes zoster. El herpes zoster sólo se adquiere a partir de los propios virus “durmientes” y no de los virus de otros individuos.
En consecuencia, el paciente con herpes zoster debe evitar el contacto físico con:
En consecuencia, el paciente con herpes zoster debe evitar el contacto físico con:
- Cualquier individuo que no haya padecido varicela.
- Cualquier individuo con su sistema defensivo inmunitario debilitado (enfermos con cáncer, SIDA o que hayan sido sometidos a un trasplante de órganos).
- Recién nacidos.
- Embarazadas, ya que la infección es peligrosa para el feto.
Cuando las vesículas cutáneas se secan, el paciente deja de ser contagioso para la varicela.




RSS
Facebook
Twitter
Youtube


Comentarios
hola