Torsión testicular
En la llamada torsión testicular el testículo, anormalmente libre de sus conexiones anatómicas, gira bruscamente alrededor de su eje mayor y al hacerlo torsiona el cordón espermático, lo que produce una interrupción primero del drenaje de la sangre venosa y, si persiste la torsión, de la llegada de sangre arterial al testículo y al epidídimo (estructura tubular enrollada en forma de ovillo situada en el polo superior del testículo formada por el apelotonamiento de los vasos seminíferos, que conecta el testículo con el conducto deferente. Los espermatozoides se mueven pasivamente a lo largo de este tubo, de unos siete metros de longitud si se desenrolla, durante varios días, el tiempo necesario para su maduración).
El testículo normal está recubierto casi totalmente (por sus caras anterior y laterales) de una túnica serosa llamada vaginal que, a modo de saco cerrado, forma una cavidad rellena de una mínima cantidad de liquido, en la que se aloja.
La torsión testicular (con un giro variable de 360 y 720 grados, lo que significa una o dos vueltas de cordón, o incluso más) puede producirse por encima de la inserción en el testículo de la túnica vaginal, es decir, fuera de este saco cerrado en el que se encuentra alojado, y en este caso se denomina torsión extravaginal. Esta variante es más frecuente en el recién nacido, en el que todavía no se ha producido la fijación de la hoja parietal de la túnica vaginal a la pared escrotal.
Por el contrario, la denominada torsión intravaginal (en la que el testículo gira dentro de la propia cavidad vaginal) suele ocurrir entre los 13 y los 16 años, y es debida a una anomalía anatómica (la túnica vaginal después de recubrir el epidídimo se extiende hacia arriba sobre el cordón espermático) que facilita la torsión, al quedar el testículo suspendido del cordón espermático como "el badajo de una campana".
El testículo normal está recubierto casi totalmente (por sus caras anterior y laterales) de una túnica serosa llamada vaginal que, a modo de saco cerrado, forma una cavidad rellena de una mínima cantidad de liquido, en la que se aloja.
La torsión testicular (con un giro variable de 360 y 720 grados, lo que significa una o dos vueltas de cordón, o incluso más) puede producirse por encima de la inserción en el testículo de la túnica vaginal, es decir, fuera de este saco cerrado en el que se encuentra alojado, y en este caso se denomina torsión extravaginal. Esta variante es más frecuente en el recién nacido, en el que todavía no se ha producido la fijación de la hoja parietal de la túnica vaginal a la pared escrotal.
Por el contrario, la denominada torsión intravaginal (en la que el testículo gira dentro de la propia cavidad vaginal) suele ocurrir entre los 13 y los 16 años, y es debida a una anomalía anatómica (la túnica vaginal después de recubrir el epidídimo se extiende hacia arriba sobre el cordón espermático) que facilita la torsión, al quedar el testículo suspendido del cordón espermático como "el badajo de una campana".
Síntomas y factores de riesgo
El síntoma predominante por su frecuencia es la aparición súbita de dolor en el testículo. El dolor puede localizarse también en la región inguinal o incluso en el abdomen, y suele acompañarse de náuseas y vómitos.
En ocasiones existe el antecedente de un traumatismo testicular que puede actuar como factor desencadenante. Cuando el médico explora al niño, es llamativo el vivo dolor que provoca la palpación del testículo, el cual se encuentra elevado en el interior de la bolsa escrotal y aumentado de tamaño debido a la dificultad de retorno venoso.
Tratamiento
La torsión testicular debe sospecharse en cualquier caso de dolor agudo en el testículo en individuos entre los 0 y los 18 años, y requiere tratamiento quirúrgico urgente.
En ocasiones un traumatismo testicular puede actuar como factor desencadenante
Si el periodo de isquemia (detención de la circulación arterial) a que ha estado sometido el testículo ha sido breve y no ha producido lesiones irreversibles, el cirujano pediátrico se practicará una orquiopexia, técnica que consiste en fijar el testículo a la bolsa escrotal para evitar que se produzca nuevamente la torsión.
En los casos en los que ya se ha producido la necrosis del testículo, será necesario extirpar el testículo, una intervención denominada orquiectomía.
En los casos de diagnóstico dudoso (aunque la ecografía Doppler permite detectar la ausencia de flujo arterial y la congestión venosa que afecta al testículo torsionado, y la escintigrafia con isótopos radioactivos pone de manifiesto la ausencia de captación en el testículo afectado), el tiempo necesario para disponer de resultados de las exploraciones complementarias en situación de urgencia lleva al cirujano pediátrico a optar por la exploración quirúrgica, dado el carácter agudo del proceso y el riesgo de sufrimiento testicular.
En los casos en los que ya se ha producido la necrosis del testículo, será necesario extirpar el testículo, una intervención denominada orquiectomía.
En los casos de diagnóstico dudoso (aunque la ecografía Doppler permite detectar la ausencia de flujo arterial y la congestión venosa que afecta al testículo torsionado, y la escintigrafia con isótopos radioactivos pone de manifiesto la ausencia de captación en el testículo afectado), el tiempo necesario para disponer de resultados de las exploraciones complementarias en situación de urgencia lleva al cirujano pediátrico a optar por la exploración quirúrgica, dado el carácter agudo del proceso y el riesgo de sufrimiento testicular.




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Comentarios
de que viene la Torsión testicular?