Tratamiento
Para el tratamiento de la DE existe una amplia serie de opciones, entre las que se incluyen medicamentos, asistencia psicológica, dispositivos mecánicos y prótesis implantadas quirúrgicamente. Actualmente, la solución más utilizada es la medicación por vía oral, pero en cualquier caso el tratamiento elegido debe ser el resultado del estudio de cada caso por parte de los diferentes especialistas implicados (se recomienda que la asistencia médica sea multidisciplinaria) y, desde luego, contando con la opinión del afectado y de su pareja, si ha lugar. Analicemos ahora, una por una, las diferentes posibilidades de tratamiento:
- Medicación: El Sildefanil (Viagra), aprobado en los EE.UU. en el año 1998, es la primera medicación efectiva por vía oral disponible en el mercado para tratar la DE. Este fármaco (ingerido entre 30 y 60 minutos antes del acto sexual) actúa potenciando los efectos relajantes de una sustancia fisiológica como es el óxido nítrico (NO) sobre las fibras musculares lisas de las paredes de los vasos arteriales. El resultado es la dilatación de los vasos en el pene, la apertura de las "compuertas" y la consiguiente repleción de los cuerpos cavernosos. Dados sus efectos colaterales no deseables y sus interacciones nocivas con otros fármacos, como los que contienen nitritos orgánicos, es imprescindible que la administración del Sildefanil (Viagra) en el tratamiento de la impotencia se haga por prescripción médica y bajo el cuidadoso seguimiento de un especialista. Otras opciones similares al Sildenafil (Viagra) son el Tadalafil (Cialis) y el Vardenafil (Levitra). Otra alternativa farmacológica en el tratamiento de la disfunción eréctil, ésta no por vía oral, es la prostaglandina E (Alprostadil), una hormona que relaja también las fibras musculares lisas que se encuentran en las paredes de los vasos arteriales del pene y hace posible que los cuerpos cavernosos se llenen de sangre, lo que provoca la erección. Puede administrarse localmente de dos formas:
erección que dura alrededor de 1 hora;
b) mediante la introducción de una especie de microsupositorio (la mitad de un grano de arroz) en el orificio uretral de la punta del pene, en cuya mucosa el fármaco es absorbido. Esto se combina con la colocación de una constricción elástica en la base del pene para mantener la erección. En los pacientes con déficit de testosterona suele recomendarse una terapéutica sustitutiva de esta hormona masculina.
Acudir al médico al notar los primeros síntomas es básico para que el afectado y su pareja recuperen su calidad de vida.
- Dispositivos mecánicos: Tienen forma de cilindro y forman un vacío alrededor del pene, con lo que se atrae la sangre a sus cuerpos cavernosos. Este mecanismo, que provoca la erección, se acompaña con la colocación de una banda elástica en la base del pene con el fin de mantener la erección conseguida artificialmente.
- Implantes en el pene: Son dispositivos de silicona o poliuretano que se colocan, mediante una intervención quirúrgica, a ambos lados de la uretra. Puesto que se inflan, permiten que la erección se mantenga el tiempo deseado. No son recomendables a menos que los métodos anteriormente citados, comenzando por el Sildelfanil, no se puedan utilizar o hayan fracasado.
- Consulta psicológica: Si el estrés, la ansiedad o una depresión parecen ser la causa de la disfunción eréctil, lo más probable es que el médico le recomiende una visita a un psicólogo o psiquiatra con experiencia en problemas sexuales.




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