Limpieza
La higiene facial está encaminada a eliminar todo tipo de suciedad: las secreciones de las glándulas sebáceas y sudoríparas, restos de células muertas, restos de polución, maquillaje... siempre respetando la fisiología de la piel y sus funciones.
La suciedad tiene especial afinidad por la grasa que se acumula en la piel de la cara, lo que hace que el uso exclusivo de agua como agente limpiador no sea suficiente para eliminarla. Es necesario, por tanto, recurrir a los cosméticos limpiadores.
No olvides que el producto que elijas debe ser afín a tu tipo de piel y no mostrar efectos irritantes ni sensibilizantes. Además, se debe eliminar con facilidad y tener un buen poder de arrastre.
La suciedad tiene especial afinidad por la grasa que se acumula en la piel de la cara, lo que hace que el uso exclusivo de agua como agente limpiador no sea suficiente para eliminarla. Es necesario, por tanto, recurrir a los cosméticos limpiadores.
No olvides que el producto que elijas debe ser afín a tu tipo de piel y no mostrar efectos irritantes ni sensibilizantes. Además, se debe eliminar con facilidad y tener un buen poder de arrastre.
Fórmulas muy distintas para un único objetivo
Este tipo de cosméticos pueden presentarse de muchas formas. Toma nota:
- Jabones y syndets: después del agua, el jabón es sin duda el producto de higiene más tradicional. Tiene un gran poder limpiador, aunque con ciertos inconvenientes: aumenta el pH cutáneo, lo que lo hace agresivo. Por ello son muchas las pieles que no lo toleran. Además forma compuestos insolubles que se acumulan en la piel y obstruyen los poros.
Por todo ello, el uso de este tipo de productos sólo es aconsejable para la limpieza de pieles grasas o normales con tendencia grasa, puesto que su gran eficacia limpiadora elimina, además de la suciedad, las secreciones de las glándulas sebáceas y restos de maquillaje junto con parte de la capa hidrolipídica natural de la piel.Puedes aplicar emulsiones y geles con una esponjilla o un disco de algodón.
Las pieles grasas, a causa de la elevada actividad de sus glándulas sebáceas, son capaces de restablecer en un período de tiempo de entre 1 y 4 horas el manto hidrolipídico, por lo que una excesiva eliminación de la grasa durante la limpieza facial no supone un grave problema. Sin embargo, las pieles normales y secas necesitan más tiempo para reparar las agresiones de la capa protectora, y al contacto con el jabón se mostrarán enrojecidas, secas y con descamación en las capas más externas.
Como alternativa existen los syndets (synthetic detergents, detergentes sintéticos) menos agresivos con las pieles normales y secas. Este tipo de productos no pueden considerarse jabones en el sentido químico, pero presentan el mismo poder detergente que éstos y se emplean de la misma manera. Por su suavidad resultan idóneos para la limpieza diaria del rostro. - Emulsiones: conocidas también como leches limpiadoras, gozan de gran aceptación, ya que son fácilmente tolerados por todo tipo de pieles y se eliminan con facilidad.
- Geles limpiadores: son los llamados 'Oil free'. Esto significa que no contienen componentes grasos en su formulación. Por ello resultan idóneos para la limpieza de pieles acnéicas y seborreicas. Se recomienda utilizarlos dos veces al día (mañana y noche) y retirarlos aclarando con abundante agua o con un tónico facial.
- Toallitas desmaquillantes: son eficaces y cómodas de usar. Permiten la eliminación de las secreciones cutáneas, impurezas y restos de maquillaje sin alterar la película protectora de la piel.
Después de la limpieza inicial, el tónico
Los tónicos ayudan a normalizar la piel, a eliminar los restos que pudieran quedar de suciedad y del propio producto limpiador, y también estimulan la microcirculación y el tono muscular de la dermis. En algunos casos, además, tienen efectos calmante, relajante, regenerador o incluso una acción antiséptica.
Los tónicos destinados a pieles normales o grasas contienen alcohol, mientras que los que están destinados a pieles secas (denominados suaves) no incluyen alcohol en su composición. Se aplican empapando un algodón en el producto y masajeando la cara mediante movimientos circulares o ligeros toques, sin producir presión.
No se recomienda utilizarlos en la zona ocular.
Los tónicos destinados a pieles normales o grasas contienen alcohol, mientras que los que están destinados a pieles secas (denominados suaves) no incluyen alcohol en su composición. Se aplican empapando un algodón en el producto y masajeando la cara mediante movimientos circulares o ligeros toques, sin producir presión.
No se recomienda utilizarlos en la zona ocular.
Exfoliantes o peelings, una o dos veces por semana
Se trata de preparados de limpieza que eliminan de forma mecánica las células muertas de la capa más superficial de la epidermis (llamada estrato córneo) y limpian los poros.
Se aplican sobre la piel limpia y ligeramente húmeda realizando un suave masaje y evitando la zona ocular (en la que la piel es más fina). Para retirarlos aclara tu rostro con abundante agua. Repite este proceso una o dos veces por semana, siempre y cuando no tengas una piel sensible y con imperfecciones (en ambos casos no se deben utilizar estos productos).
Los exfoliantes pueden ser de dos tipos:
Se aplican sobre la piel limpia y ligeramente húmeda realizando un suave masaje y evitando la zona ocular (en la que la piel es más fina). Para retirarlos aclara tu rostro con abundante agua. Repite este proceso una o dos veces por semana, siempre y cuando no tengas una piel sensible y con imperfecciones (en ambos casos no se deben utilizar estos productos).
Los exfoliantes pueden ser de dos tipos:
- Scrub: contiene microgránulos (bolitas sintéticas o de huesos machacados), que rascan y eliminan células muertas.
- Gommage: es una crema pastosa o un gel líquido que se adhiere a la piel y, una vez seco, se desprende.
Las mascarillas dejan la piel suave, hidratada y limpia.
Mascarillas: tu cita semanal
Pueden tener una acción reafirmante, hidratante, calmante, tensora o purificante. Se utilizan como complemento a la higiene facial.
Tienen una textura muy suave y son fáciles de extender, y al secarse forman una película sobre la piel que se retira fácilmente tras 5-20 minutos, con abundante agua. Deben utilizarse sobre la piel totalmente limpia, al menos una vez por semana, preferiblemente tras un tratamiento exfoliante para aumentar la penetración de sus componentes.
Tienen una textura muy suave y son fáciles de extender, y al secarse forman una película sobre la piel que se retira fácilmente tras 5-20 minutos, con abundante agua. Deben utilizarse sobre la piel totalmente limpia, al menos una vez por semana, preferiblemente tras un tratamiento exfoliante para aumentar la penetración de sus componentes.




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