Combate las piernas cansadas y las varices

Piernas cansadas y varices van de la mano, sobre todo en verano, cuando los síntomas se acrecentan. No te desesperes, puedes hacerles frente con sencillas medidas
Autor/es: María José Alonso | Pepa Boté
Actualizado el 19/07/2010
Compartir en:
Facebook Twitter Menéame
 

Tratamiento natural y médico

Frenar la evolución de las varices es muy importante, pues de lo contrario pueden llevar a complicaciones circulatorias más graves como flebitis (inflamación de las venas), tromboflebitis (formación de coágulos o trombos por inflamación de las venas) y úlceras varicosas (heridas abiertas que se producen por problemas graves de mala circulación). Para conseguirlo, además de los consejos anteriores cuentas con estas armas extra.
 
Plantas medicinales
Como tratamiento de apoyo en el caso de piernas cansadas son de gran ayuda las plantas medicinales “venotónicas”, es decir, aquellas que favorecen la circulación venosa y evitan que los capilares se dilaten, aumentando su resistencia y mejorando su permeabilidad.

Plantas venotónicas con acción antiinflamatoria son: el rizoma y las raíces del Rusco, las semillas del Castaño de Indias, (que además reducen la hinchazón y tienen acción antioxidante), las hojas de Hamamelis (que también es antioxidante), las hojas de la Vid Roja, las hojas del Ginkgo Biloba (con acción antioxidante y anticoagulante) y los frutos del Ciprés.

Las plantas medicinales son ingredientes habituales de cremas para activar la circulación.

Todas estas plantas pueden utilizarse en forma oral en infusiones, cápsulas, grageas o gotas, o en aplicación tópica en forma de cremas, lociones o geles para masaje que alivian la pesadez y la hinchazón. En forma oral pueden estar contraindicadas en ciertos estados fisiológicos o interaccionar con algunos medicamentos, por lo que no deben consumirse sin consultar con el médico o el farmacéutico.
 
Medias de compresión
Otro de los instrumentos con los que cuentas para tratar las varices y las piernas cansadas son las medias de compresión. Actúan ejerciendo cierta presión sobre las venas de los tobillos, lo que hace que las válvulas funcionen correctamente y que la sangre suba mejor.

Para potenciar su eficacia es importante ponérselas justo al levantarse. Así no se permite la dilatación de las venas.

También es importante elegir el grado de compresión adecuado según el nivel del problema. Las compresiones ligeras se utilizan para prevenir las varices en los casos de insuficiencia venosa con piernas hinchadas, cansadas, calientes y con hormigueo. Las compresiones fuertes y extrafuertes se utilizan para el tratamiento de varices claramente formadas.
 
Cirugía, el último recurso
En caso de varices importantes, para evitar que un golpe sobre la variz provoque una úlcera venosa de difícil curación, suele procederse a la extirpación por cirugía de toda la vena, que es sustituida por una vena interna que ejerce su función.

Comentarios

Su pregunta y/o comentario y el nombre de usuario facilitado, podrán ser publicados y visibles para todos los usuarios de este sitio web.

Los datos solicitados en los campos marcados con * son obligatorios.

¿Sabías que...

Tomar refrescos cada día aumenta un 26% el riesgo de padecer diabetes

Refrescos, zumos envasados, bebidas energéticas o concentrados de frutas deben consumirse sólo ocasionalmente.

Más información...

Síguenos en:

  • Facebook
  • Twitter
  • Youtube
  • RSS