Exploración clínica
Tras la historia clínica (en la que el médico precisa la fecha de aparición del primer síntoma, casi siempre una tumoración), durante la exploración física el médico inspecciona primero y palpa después las mamas, en cada uno de sus cuatro cuadrantes y en la zona correspondiente a la areola y el pezón. Termina con la palpación de las axilas para comprobar si existen aumento de volumen de los ganglios axilares. Si hay sospechas pueden realizarse una serie de pruebas médicas.
Mamografía
Es la técnica radiográfica apropiada para detectar tumores en la mama, incluso antes de que puedan palparse, por lo que se utiliza también como técnica para la revisión periódica en las mujeres a partir de los 40 años de edad.
No obstante, un cierto porcentaje de cánceres de mama no son visibles en la exploración mamográfíca (lo que se denomina un resultado falso-negativo); este porcentaje es más elevado en las mujeres alrededor de los 40 años de edad, en las que las mamas son de consistencia más densa, lo que hace más difícil distinguir el tejido mamario normal del anormal.
Por el contrario, otras veces la mamografía puede mostrar una imagen que induce a ser diagnosticada como un posible cáncer cuando en realidad éste no existe (resultado falso-positivo). Esta imagen falsamente positiva conduce a realizar biopsias innecesarias.
A pesar de estas insuficiencias, la American Cancer Society recomendó en el año 2003 la práctica de una mamografía anual, como método de screening, en las mujeres a partir de los 40 años. El National Cancer Institute de los EEUU recomendó en el año 2004 que las mujeres mayores de 50 años necesitaban mamografías en años alternos, mientras que entre los 40 y los 50 años la exploración mamográfica debería ser anual.
No obstante, un cierto porcentaje de cánceres de mama no son visibles en la exploración mamográfíca (lo que se denomina un resultado falso-negativo); este porcentaje es más elevado en las mujeres alrededor de los 40 años de edad, en las que las mamas son de consistencia más densa, lo que hace más difícil distinguir el tejido mamario normal del anormal.
Por el contrario, otras veces la mamografía puede mostrar una imagen que induce a ser diagnosticada como un posible cáncer cuando en realidad éste no existe (resultado falso-positivo). Esta imagen falsamente positiva conduce a realizar biopsias innecesarias.
En ocasiones las mamografías muestran un falso negativo o un falso positivo.
A pesar de estas insuficiencias, la American Cancer Society recomendó en el año 2003 la práctica de una mamografía anual, como método de screening, en las mujeres a partir de los 40 años. El National Cancer Institute de los EEUU recomendó en el año 2004 que las mujeres mayores de 50 años necesitaban mamografías en años alternos, mientras que entre los 40 y los 50 años la exploración mamográfica debería ser anual.
Otras técnicas diagnósticas
Si en la mamografía se detecta una tumoración en la mama, para precisar si se trata o no de un cáncer, se pueden utilizar otros procedimientos diagnósticos.
- Ecografía: Es una técnica que utiliza ultrasonidos (ultrasonografía) y que permite comprobar si la tumoración es sólida o líquida (un quiste). Los quistes habitualmente no son cancerosos y pueden ser puncionados, aspirados y vaciados con una aguja.
- Biopsia: Consiste en la extracción de una pequeña muestra de tejido para ser analizada en el laboratorio. Para obtener la muestra se pueden utilizar dos procedimientos. Por una parte, la biopsia por aspiración con aguja fina, un método relativamente simple mediante el cual se extraen en la luz de la aguja células del tumor para análisis en el laboratorio. Por otra, la biopsia quirúrgica, con la que el cirujano extirpa la totalidad de la tumoración (biopsia excisional) o parte de ella (biopsia incisional) si el tumor es de mayor tamaño. Por último, tenemos la determinación de receptores de estrógenos y de progesterona: si en la biopsia se confirma la presencia de células neoplásicas, la determinación de receptores para los estrógenos y para la progesterona es de interés, porque aclara si estas hormonas afectan al crecimiento del cáncer. Si las células malignas contienen receptores para estas hormonas puede recomendarse un tratamiento complementario con el fármaco Tamoxifen, que bloquea el acoplamiento de los estrógenos con dichos receptores.




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Comentarios
El cáncer de mama se puede superar, claro que sí. Yo lo he conseguido, en gran parte gracias al apoyo de los míos.