Cómo detectarlo
El melanoma es un tumor maligno que se desarrolla habitualmente en la piel a partir de los melanocitos, unas células de la piel que producen la melanina, el pigmento que la dota de su color. Aunque la mayoría de los melanomas se localizan en la piel, estos tumores también pueden desarrollarse en el globo ocular (melanoma intraocular) y en el intestino (melanoma intestinal).
Pese a que los melanomas corresponden al porcentaje más pequeño de los tumores cutáneos, son la causa del mayor número de muertes. El motivo está en la gran tendencia del melanoma a producir tumores secundarios en otras localizaciones orgánicas (metástasis).
Pese a que los melanomas corresponden al porcentaje más pequeño de los tumores cutáneos, son la causa del mayor número de muertes. El motivo está en la gran tendencia del melanoma a producir tumores secundarios en otras localizaciones orgánicas (metástasis).
Para detectar el melanoma
En el origen del melanoma suele estar el lunar (o nevus). Un lunar es un acúmulo de células pgimentadas (melanocitos). Los lunares normales son de color uniforme, marrón o negro, con un borde nítido que los separa con claridad de la piel de alrededor y su forma, oval o redondeada, es de unos 6 milímetros de diámetro. La mayoría de la gente tiene entre 10 y 40 lunares (o nevus), que suelen aparecer sobre los 20 años y pueden cambian de aspecto con el tiempo o incluso desaparecer.
Otro tipo de lunares, no malignos pero sí más propicios a transformarse en melanoma (o tumor maligno), pueden alcanzar tamaños mayores, de hasta 10 o 12 milímetros de diámetro y tener bordes menos precisos. Además, mezclan colores como el marrón, el negro e incluso el azul oscuro. A estos lunares se los conoce como nevus displásticos.
La exposición excesiva a la luz ultravioleta (tanto solar como de lámparas) influye en la aparición de melanomas.
Atento a los cambios
La primera señal de que podemos estar frente a un melanoma son los cambios de aspecto de un lunar o la aparición repentina de otro nuevo. Hay unas comprobaciones básicas que pueden ayudarte a detectar si uno de tus lunares es motivo de preocupación y si debes acudir a tu médico.
Los detalles en que es importante fijarse, tal y como se indica desde la Academia Americana de Dermatología, son estos:
Los detalles en que es importante fijarse, tal y como se indica desde la Academia Americana de Dermatología, son estos:
- A, por asimetría: los lunares (o nevus) redondeados u ovales, simétricos, son generalmente benignos (no cancerosos). En cambio, las formas asimétricas, con una mitad distinta de la otra, tienen que alertarnos sobre la presencia de un melanoma.
- B, por borde: todo lunar con bordes irregulares o mal definidos es sospechoso de ser melanoma.
- C, por color: hay que vigilar con los lunares de varios colores y distribuidos de forma irregular. Por su parte, los lunares de color uniforme suelen ser benignos.
- D, por diámetro: si el diámetro de un lunar supera los 6 milímetros también deberemos consultar con el médico.
Otros cambios en el aspecto de un nevus sospechosos de malignización y transformación en un melanoma son:
- Aspecto escamoso de su superficie.
- Picor (prurito).
- Cambio en su consistencia (se endurece).
- Extensión de la pigmentación del lunar (o nevus) a la piel circundante.
- Exudación o hemorragia.
Los nevus malignos, o cancerosos, tienen un aspecto variable. Algunos pueden mostrar todas las características que acabamos de nombrar mientras que otros presentan sólo una o dos.
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2 - Dónde se localiza »




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Comentarios
k tema peliagudo. kuando llega el verano yo me pongo paranoica con las pecas!
en la sintomatologia del melanoma, hay dolor, de preferencia que se hace por lo pronto con el paciente pra aliviar ese sintoma de dolor. ademas tiene hematemesis. que hacer
esa es una peca o un lunar maligno??