Nuestra sociedad se está volviendo más abierta y eso también se nota en el sexo, un tema del que cada vez hablamos con más naturalidad. Pero todavía queda mucho por aprender. Por ejemplo, ¿alguna vez has oído hablar de los músculos del periné? Es posible que no, y aún menos te habrán hecho propuestas de fitness para trabajarlos. Pues tampoco deberías descuidar esos músculos. Son los que forman parte del suelo pélvico y están profundamente involucrados en la actividad sexual y el orgasmo, así como en la retención de la micción y la defecación.
Los músculos de la zona del periné forman la base de la pelvis y condicionan tu salud sexual, reproductiva y funcional. Toda la región pélvico-abdominal está limitada por músculos, y la base no es una excepción. Si te fijas, con tu ejercicio físico habitual trabajas tanto glúteos, como abdominales, aductores y también musculatura anterior y posterior del muslo. Entonces, ¿por qué no prestas atención también al suelo pélvico?
Los músculos de la zona del periné forman la base de la pelvis y condicionan tu salud sexual, reproductiva y funcional. Toda la región pélvico-abdominal está limitada por músculos, y la base no es una excepción. Si te fijas, con tu ejercicio físico habitual trabajas tanto glúteos, como abdominales, aductores y también musculatura anterior y posterior del muslo. Entonces, ¿por qué no prestas atención también al suelo pélvico?
El suelo pélvico
La base de la pelvis está formada por un grupo de músculos que conforman el periné. Éstos cierran la base de la pelvis y mantienen en posición correcta la vejiga, el útero y el recto. Algunos de los músculos varían de hombres a mujeres, debido a las diferencias que existen entre sexos.
La superficie del periné tiene la forma aproximada de un rombo dividido en dos triángulos. Uno de estos triángulos sería el posterior (ano rectal), que forma el perineo posterior o perineo anal. El otro sería el triángulo anterior (urogenital), atravesado por la uretra en el hombre y por la uretra y la entrada a la vagina en la mujer. Es decir, hombres y mujeres tienen un perineo posterior idéntico.
Por el contrario, el perineo anterior es completamente distinto. Claramente, son diferentes porque cumplen funciones adaptadas al cuerpo del hombre o al de la mujer. El perineo masculino actúa en la erección del pene y fricciona a modo de masaje sobre la vejiga y la próstata; en el caso de la mujer, cuando se contrae estrecha el orificio inferior de la vagina.
Cuídate para mantener unas relaciones sexuales saludables y placenteras.
La superficie del periné tiene la forma aproximada de un rombo dividido en dos triángulos. Uno de estos triángulos sería el posterior (ano rectal), que forma el perineo posterior o perineo anal. El otro sería el triángulo anterior (urogenital), atravesado por la uretra en el hombre y por la uretra y la entrada a la vagina en la mujer. Es decir, hombres y mujeres tienen un perineo posterior idéntico.
Por el contrario, el perineo anterior es completamente distinto. Claramente, son diferentes porque cumplen funciones adaptadas al cuerpo del hombre o al de la mujer. El perineo masculino actúa en la erección del pene y fricciona a modo de masaje sobre la vejiga y la próstata; en el caso de la mujer, cuando se contrae estrecha el orificio inferior de la vagina.
¿Por qué ejercitar esta zona?
Si practicas ejercicio muscular, estarás acostumbrado a escuchar a tu monitor indicándote que debes trabajar tanto tu región superior como la inferior, la anterior y la posterior. Se trata de buscar el equilibrio postural y la coordinación de fuerza y flexibilidad entre cada zona y su par. Sin embargo, no solemos aplicar esta misma norma a la musculatura del tronco. En este caso nos dedicamos a fortalecer la región superior, o abdominal, y dejamos de lado la inferior, o suelo pélvico.
Este trabajo desequilibrado puede acarrear múltiples problemas. Por ejemplo, el gran fortalecimiento abdominal frente a la debilidad del periné podría ocasionar incontinencia urinaria y prolapsos (caída de órganos). Por eso, es fácil que los deportistas sufran más incontinencia que una persona sedentaria. Cualquier contracción abdominal que provoca una distensión del abdomen (abombamiento) a la vez está haciendo una fuerza que empuja el periné hacia abajo, facilitando esta incontinencia urinaria y las caídas de órganos.
Este trabajo desequilibrado puede acarrear múltiples problemas. Por ejemplo, el gran fortalecimiento abdominal frente a la debilidad del periné podría ocasionar incontinencia urinaria y prolapsos (caída de órganos). Por eso, es fácil que los deportistas sufran más incontinencia que una persona sedentaria. Cualquier contracción abdominal que provoca una distensión del abdomen (abombamiento) a la vez está haciendo una fuerza que empuja el periné hacia abajo, facilitando esta incontinencia urinaria y las caídas de órganos.
Relación con tu placer
La cuestión ahora es, ¿y qué relación tiene el periné con tu desempeño sexual? La respuesta es distinta según se hable de hombres o de mujeres:
- En el caso de los hombres, y durante la relación sexual, esta musculatura se encarga de sostener la erección. También proporciona mayor placer, producto del roce con la próstata.
- En el caso de las mujeres, el control voluntario sobre la contracción de este músculo forma parte de prácticas sexuales con tendencia a mejorar la experiencia sexual.
Como ves, el periné tiene una relación directa con el desarrollo saludable y placentero de tus prácticas sexuales. Toma conciencia de que esta zona está ahí y realiza con el periné un trabajo cotidiano de refuerzo. A continuación te explicamos cómo.
Fortalece el periné con ejercicios prácticos
Para trabajar esta zona aplica los siguientes pasos:
- Siéntate en una silla y junta los dos isquiones (huesos sobre los que te sientas), el movimiento es perceptible al inicio. Conviene que aísles la acción de grandes grupos musculares, como el de los glúteos. Luego sigue acercando el pubis al cóccix y, estando correctamente sentado, pasa al ejercicio de elevar y descender el ano a voluntad.
De esta manera trabajas la tonificación de la musculatura que sostiene los órganos internos (vejiga, intestino y útero, en las mujeres).
- Una vez asimilada la acción de los músculos del suelo pélvico, añádele la de los músculos espiradores, básicamente el músculo abdominal más profundo, el transverso. ¿Cómo hacerlo? Expulsa el aire y reduce el contorno de la cintura.
- Para ir un paso más allá, podrías sincronizar o coordinar la contracción del recto abdominal, el transverso y músculos de suelo pélvico.
Finalmente, recuerda que todos los ejercicios que impliquen el control voluntario de la micción y la defecación son convenientes. ¡No esperes para ponerte a ejercitar esta parte tan importante de tu cuerpo!




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Comentarios
hicimos un tupper sex con mis amigas y compré unas bolas chinas para mí y otras para mi madre. aunque ahora me da un poco de pereza probarlas... dicen que van bien...
A mi me pasa lo mismo. Ahí las tengo, en el cajón, esperando a que las desenvuelva! Dicen que para que hagan efecto hay que usarlas mientras caminas... en fin, no sé.
Dejar de fumar también hace funciones mejor en la cama. Y lo digo por experiencia!
Qué razón tienes exfumador! Mi novio, desde que dejó de fumar, es otro!