El dolor articular puede llegar a ser muy pesado, limitando incluso tu movilidad. Es un tipo de molestia más común en las personas mayores de 45 años y sus causas pueden encontrarse en multitud de afecciones.
Está la artritis reumatoide, un trastorno autoinmune que ocasiona rigidez y dolor en las articulaciones. Por su parte, la osteoartritis supone la degeneración del cartílago en una articulación y el crecimiento anormal y nudoso de los huesos (se forman espolones óseos).
El dolor articular también puede estar causado por la bursitis (inflamación de las bolsas). Las bolsas son sacos llenos de líquido que amortiguan y sirven de almohadilla a las prominencias óseas, permitiendo el libre movimiento del músculo y tendones sobre el hueso.
Las manos pueden mostrar signos de artritis.
Está la artritis reumatoide, un trastorno autoinmune que ocasiona rigidez y dolor en las articulaciones. Por su parte, la osteoartritis supone la degeneración del cartílago en una articulación y el crecimiento anormal y nudoso de los huesos (se forman espolones óseos).
El dolor articular también puede estar causado por la bursitis (inflamación de las bolsas). Las bolsas son sacos llenos de líquido que amortiguan y sirven de almohadilla a las prominencias óseas, permitiendo el libre movimiento del músculo y tendones sobre el hueso.
Síntomas y prevención
Los signos comunes de los problemas reumáticos son los siguientes:
- Dolor.
- Disminución de la fuerza.
- Disminución del tono muscular.
- Disminución de la flexibilidad.
El ejercicio físico te resultará útil para prevenir el dolor articular. Debes practicarlo con regularidad. Toma nota, te recomendamos estas actividades físicas:
- Estiramientos
- Caminatas.
- Ciclismo.
- Baile.
- Actividades acuáticas terapéuticas (te ayudarán a combatir el dolor).
Ten presente, también, que debes mantenerte en un peso adecuado, ya que el exceso de kilos actúa como una sobrecarga constante sobre las articulaciones.
¿Por qué te beneficia el ejercicio?
El movimiento es fundamental en el tratamiento de las enfermedades reumáticas, ya que combate sus efectos debilitantes. El ejercicio hace que el líquido sinovial, encargado de lubricar tus articulaciones, fluya entrando y saliendo del cartílago. Así nutre el tejido esponjoso que forma tu cartílago, lo mantiene húmedo y sano. Sin la presión que ejercen el movimiento y el ejercicio, el líquido sinovial dejaría de fluir. Entonces, tus cartílagos se resecarían, haciéndose más delgados y perdiendo su elasticidad.
Si haces ejercicio estarás lubricando tus articulaciones pero también lograrás estos beneficios:
Muévete, baila y haz ejercicio regularmente.
Si haces ejercicio estarás lubricando tus articulaciones pero también lograrás estos beneficios:
- Fortalecerás tus estructuras de soporte (músculos, tendones y ligamentos).
- Aumentarás tu amplitud de movimiento
- Aumentarás también tu capacidad de amortiguación y la flexibilidad de tus articulaciones.
Con unos tendones y ligamentos fuertes, y un buen tono muscular, resistirás el impacto que supone el movimiento para las articulaciones y contribuirás a que los huesos soporten más fácilmente el propio peso corporal.
Tratamiento
Si padeces problemas reumatológicos, tu tratamiento irá dirigido a combatir el dolor y la inflamación, pero también a prevenir las deformidades. El tratamiento analgésico es muy importante, igual que los fármacos modificadores de la dolencia. Tu vida diaria quizá se vea modificada, pero tienes que evitar el exceso de reposo. Cuando estamos lesionados o enfermos es habitual que frenemos nuestro ritmo, y suele ser la actitud más inteligente. Pero en los casos de la artritis, la artrosis o la bursitis, demasiado reposo puede resultar perjudicial. Ya sabes que la actividad física te conviene, ¿por qué no pruebas las actividades acuáticas? El agua será un medio muy útil para ejercitarte. A continuación tienes más datos.
Actividades acuáticas terapéuticas
Una piscina climatizada resulta un medio muy útil para trabajar las enfermedades reumáticas. Tiene efectos terapéuticos, pues el calor del agua ayuda a aliviar tu dolor y facilita la relajación. Al notar menos dolor, eres capaz de moverte con comodidad y de incrementar la amplitud de tu movimiento articular.
Tu tonicidad muscular también mejora. ¿Cómo? Harás ejercicios usando el agua como resistencia. Además, dentro del agua el cuerpo pierde un 90% de su peso. Esta liberación de la fuerza de la gravedad diminuye la presión sobre las articulaciones, la columna vertebral o la cadera y favorece la relajación muscular. Otra ventaja: el calor del agua dilata los vasos superficiales e incrementa el riego sanguíneo de la piel.
Tu tonicidad muscular también mejora. ¿Cómo? Harás ejercicios usando el agua como resistencia. Además, dentro del agua el cuerpo pierde un 90% de su peso. Esta liberación de la fuerza de la gravedad diminuye la presión sobre las articulaciones, la columna vertebral o la cadera y favorece la relajación muscular. Otra ventaja: el calor del agua dilata los vasos superficiales e incrementa el riego sanguíneo de la piel.
Los ejercicios en el agua te ayudarán a combatir los dolores articulares y a prevenir posibles lesiones, sea cual sea tu problema reumático. Practica estas actividades y reduce tu dolor, recupera la máxima movilidad articular, consigue una mejor irrigación sanguínea, recobra el tono muscular y también la coordinación de las unidades motrices.




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Comentarios
La bici va muy bien para fortalecer tendones y articulaciones.
Para fortalecer las manos el bollywood es estupendo. Se hacen muchos movimientos de flexión y extensión, y además te lo pasas bomba bailando!
estar activo durante el dia es muy bueno para la artritis y la bici es un cmplemento muy bueno