Actividad física, deporte y ejercicio. ¿Sabías que no son lo mismo? Cada uno de esos términos define prácticas distintas y con una particular acción sobre nuestra salud. Subiendo al autobús estás ya haciendo una actividad física, pero nunca dirías que eso es practicar deporte. ¿Dónde está la diferencia?
Realizas actividad física mucho más a menudo de lo que puedas creer. Ésta es el resultado de tus movimientos, que produces con la contracción de los músculos. Con la actividad aumentas el gasto de energía de tu cuerpo, que supera al gasto energético de tu organismo en reposo. Esta actividad, sin embargo, puede ser de muchos tipos e incluye la actividad física básica, el ejercicio físico y el deporte. Los posibles beneficios que cada una de estas ramas tiene para tu organismo son bien distintos y las distinguen.
Realizas actividad física mucho más a menudo de lo que puedas creer. Ésta es el resultado de tus movimientos, que produces con la contracción de los músculos. Con la actividad aumentas el gasto de energía de tu cuerpo, que supera al gasto energético de tu organismo en reposo. Esta actividad, sin embargo, puede ser de muchos tipos e incluye la actividad física básica, el ejercicio físico y el deporte. Los posibles beneficios que cada una de estas ramas tiene para tu organismo son bien distintos y las distinguen.
Actividad física básica
La actividad física básica forma parte de tu día a día, pues es la mínima actividad que necesitas para vivir tu vida con cierta independencia. Ejemplos:
Tus tareas diarias son una actividad física.
- Sentarte.
- Incorporarte y echar a andar.
- Levantar objetos ligeros.
- Caminar lentamente por la calle.
- Subir y bajar breves tramos de escaleras.
- Hacer limpieza en casa.
Si todo tu movimiento consiste en este tipo de acciones, básicas para tu rutina, entonces entras en el grupo de las personas inactivas. Además, como tu actividad es de baja intensidad e irregular, no genera beneficios para tu salud.
Sin embargo, eso no debe desanimarte, pues “cualquier actividad física es mejor que ninguna”, según las 2008 Physical Activity Guidelines for Americans. ¡Amplíala al máximo! Camina más, usa la bicicleta en lugar del coche para recorrer distancias cortas o elige el transporte público para desplazarte, pues siempre te obligará a moverte. Cuando andes a paso rápido 150 minutos a la semana ya podrás decir que estás haciendo ejercicio físico. De todos modos, lo importante es que hagas lo que puedas.
Sin embargo, eso no debe desanimarte, pues “cualquier actividad física es mejor que ninguna”, según las 2008 Physical Activity Guidelines for Americans. ¡Amplíala al máximo! Camina más, usa la bicicleta en lugar del coche para recorrer distancias cortas o elige el transporte público para desplazarte, pues siempre te obligará a moverte. Cuando andes a paso rápido 150 minutos a la semana ya podrás decir que estás haciendo ejercicio físico. De todos modos, lo importante es que hagas lo que puedas.
Ejercicio físico
¿Qué diferencia al ejercicio de la simple actividad física? Pues que lo realizas de manera proyectada, estructurada y repetitiva. Tu propósito al practicarlo es mantener o mejorar tu forma física, o tu bienestar, tanto físico, como mental y social. Por tanto: mientras todo ejercicio es actividad física, no toda actividad física es ejercicio.
La medida estándar mínima que sirve para definir el ejercicio físico es caminar con paso vivo (una actividad física calificada de intensidad moderada) al menos 150 minutos a la semana.
El ejercicio físico se considera aeróbico cuando los grandes grupos musculares de tu cuerpo se contraen rítmicamente durante un tiempo determinado, como cuando caminas a buen ritmo, corres, nadas o vas en bicicleta. Estos tipos de ejercicio te sientan bien, pues mejoran la forma física de tu sistema cardiorrespiratorio.
Los beneficios del ejercicio físico sobre la salud, de los que se dispone de pruebas científicas, son muchos. Atiende:
La medida estándar mínima que sirve para definir el ejercicio físico es caminar con paso vivo (una actividad física calificada de intensidad moderada) al menos 150 minutos a la semana.
El ejercicio físico se considera aeróbico cuando los grandes grupos musculares de tu cuerpo se contraen rítmicamente durante un tiempo determinado, como cuando caminas a buen ritmo, corres, nadas o vas en bicicleta. Estos tipos de ejercicio te sientan bien, pues mejoran la forma física de tu sistema cardiorrespiratorio.
Los beneficios del ejercicio físico sobre la salud, de los que se dispone de pruebas científicas, son muchos. Atiende:
- Disminuye los riesgos de muerte precoz, enfermedad coronaria, accidente vascular cerebral, hipertensión arterial, hipercolesterolemia, diabetes del adulto, cáncer de colon y de mama, del sobrepeso y de la depresión, y, por otro.
- Implica una mejoría de la capacidad cardiovascular, muscular y cognitiva
- En el caso de los ancianos, ayuda a prevenir las caídas.
El ejercicio físico, por tanto, te reporta beneficios tangibles y, por tanto, te conviene, lo mismo sucede con el deporte.
Deporte
Dos aspectos que marcan la diferencia en el deporte: es una actividad física, sí, pero que se practica como juego y competición. El deporte está sujeto a unas normas precisas e implica un entrenamiento específico.
La intensidad y el esfuerzo que supone el deporte variarán en función de la actividad y el objetivo con que se practique. Un ejemplo: mientras jugar unos dobles de tenis se considera una actividad física de intensidad moderada, un partido individual puede suponer un enorme gasto de energía.
En todo caso, sea cual sea la intensidad con que practiques un deporte, éste siempre aportará beneficios adicionales para tu bienestar físico, mental y social. No hace falta que pertenezcas a una élite deportiva para notar los frutos de esta actividad.
El deporte combina ejercicio y ocio.
La intensidad y el esfuerzo que supone el deporte variarán en función de la actividad y el objetivo con que se practique. Un ejemplo: mientras jugar unos dobles de tenis se considera una actividad física de intensidad moderada, un partido individual puede suponer un enorme gasto de energía.
En todo caso, sea cual sea la intensidad con que practiques un deporte, éste siempre aportará beneficios adicionales para tu bienestar físico, mental y social. No hace falta que pertenezcas a una élite deportiva para notar los frutos de esta actividad.
¿Con qué me quedo?
Aunque deporte y ejercicio suponen una actividad física, sus beneficios para tu salud no son los mismos. Lo que debes recordar:
- Mantenerte físicamente activo es un requisito fundamental para conservar y mejorar tu buen estado de salud, siempre que sea en el contexto de un estilo de vida saludable.
- Tu actividad física global debe ser el resultado de combinar, en las proporciones adecuadas según la franja de edad (niños y adolescentes, adultos y ancianos) la actividad física básica, insuficiente para aportar beneficios tangibles a tu salud, con el ejercicio regular (que sí los aporta) y, cuando sea posible, con la práctica de algún deporte.
Por lo tanto, evita a toda costa la inactividad de tu cuerpo. ¡No te conviene y es malsana! Está demostrado que la buena salud se encuentra en un cuerpo activo.




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Comentarios
A mi edad y no tenía ni idea de que el ejercicio y la actividad física fueran cosas distintas...