¿Compartir toalla en los vestuarios tras una sesión de ejercicio? Mala idea. ¿Posponer la ducha para unas horas después de haber hecho deporte? Tampoco es lo recomendable, al menos si queremos evitar una infección en la piel. Gimnasios e instalaciones deportivas son el lugar idóneo para la transmisión de enfermedades cutáneas, y por ello las infecciones en la piel son especialmente comunes entre los deportistas. Para fomentar su prevención, la National Athletic Trainer's Association de Estados Unidos (NATA) ha publicado un artículo con recomendaciones enfocadas a evitar, reconocer y tratar los posibles problemas en la piel.
Hongos, bacterias y virus, estos últimos causantes del herpes, están al acecho. Para evitar la infección hay que ser muy cuidadoso con la higiene:
Hongos, bacterias y virus, estos últimos causantes del herpes, están al acecho. Para evitar la infección hay que ser muy cuidadoso con la higiene:
- Ducharse justo después de la actividad física es básico, sin olvidar ninguna parte del cuerpo y usando un gel antimicrobiano que, a ser posible, estará disponible en el mismo gimnasio. Luego, hay que vestirse con ropa limpia.
-
También hay que lavarse las manos a menudo, pues están en contacto con muchas superficies que han tocado otras personas, como esterillas o mobiliario de gimnasio, por lo que pueden transmitir agentes infecciosos.
Para la ducha conviene usar un gel antimicrobiano.
- Siguiendo esta misma lógica, las instalaciones tienen que estar perfectamente limipias y desinfectadas.
- Toda la ropa sucia debe lavarse tras cada sesión de ejercicio y si se usan otros complementos, como rodilleras, coderas o trajes de neopreno, por ejemplo, deberán ser desinfectados también cada vez y según las indicaciones del fabricante.
- Las normas de higiene son igual de estrictas en cuanto a compartir toallas, material deportivo, botellas de agua, pastillas de jabón, cuchillas desechables o máquinas para cortar el pelo: no hay que prestar estos objetos ni tomarlos prestados.
- Los atletas deben revisar su piel y si detectan abrasiones, cortes o lesiones deben comunicarlo a los entrenadores para tratarlas adecuadamente.
Para la NATA es básico que estos buenos usos calen entre los deportistas pero también entre el personal de las instalaciones (gimnasios y centros deportivos), pues ellos son la primera línea de defensa contra la propagación de las infecciones. Es importante, por tanto, que sepan detectar las dolencias y tengan la información para prevenir su contagio, algo más fácil de hacer si existe un respaldo administrativo tanto en forma de recursos como en información para los deportistas. Para los autores de estas recomendaciones, “la adhesión a las precauciones de seguridad es mayor en los grupos que han recibido educación en el control de las enfermedades infecciosas”.
Fuente: National Athletic Trainers' Association (NATA)
Fuente: National Athletic Trainers' Association (NATA)




RSS
Facebook
Twitter
Youtube


Comentarios
no sin mis chanclas!
sí lo d los vestuarios del gimnasio tiene un punto de... de que más vale que esté todo limpio
no todo podía ser bueno en el deporte