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Ciertos alimentos no tienen por qué estar prohibidos en una dieta equilibrada
Renunciar a ingredientes sanos por su fama de calóricos, muchas veces injustificada, es uno de los errores más comunes en los que solemos caer. No te equivoques: querer perder esos kilos que te sobran no es sinónimo de sacrificios sin sentido.
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01. El pan
El pan es uno de los alimentos con peor fama en cuanto a valor energético se refiere. Muchas veces se debe a acompañamientos como embutidos y quesos grasos. Pero tomado con moderación y alimentos ligeros (fiambres, jamón serrano…) es muy recomendable.
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02. El huevo
Colesterol, trastornos del hígado… El huevo no tenía fama de sano, pero esta creencia ha cambiado gracias a estudios como el de la Universidad de Surrey (Gran Bretaña), según el cual podemos comer entre 4 y 7 huevos por semana sin arriesgar la salud.
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03. Las uvas
Su sabor dulce provoca que muchos las destierren de la mesa si pretenden perder peso. Pero si te decimos que la uva está compuesta en un 80% por agua parece difícil seguir creyendo que son muy calóricas: 100 gramos aportan sólo 65 kcal.
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04. La pasta
Una ración de pasta (70 gramos en seco) contiene 245 kcal, una cantidad perfectamente asumible en una dieta de control de peso. El secreto para que no se convierta en una bomba calórica es acompañarla de ingredientes ligeros.
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05. El chocolate
Aunque es muy rico en hidratos de carbono y grasa saturada, una onza de chocolate negro (con un 60% o más de cacao) de vez en cuando no tiene por qué perjudicarte. Incluso puede ayudarte a reducir la tensión arterial por su riqueza en polifenoles.
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06. Las legumbres
La culpa de la mala fama de judías, garbanzos y lentejas la tienen algunos de sus acompañamientos tradicionales, excesivamente calóricos y grasos. Pero si las tomas en ensalada o con verduras te beneficiarás de su efecto saciante y su riqueza en fibra.
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07. La carne de cerdo
De entre los mitos que rodean al cerdo está que contiene muchas toxinas y grasas. Cada vez son más las evidencias de que estas creencias son falsas. Algunas de sus partes, como el lomo, tienen la misma cantidad de grasa que la pechuga de pollo.
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08. La mostaza
Estar a dieta no tiene por qué ser sinónimo de renunciar a una buena salsa. ¿Sabías que la mostaza aporta tan sólo 20 kcal por cucharada? Si no abusas de ella, puedes incluirla en tu plan de adelgazamiento. Además, es rica en hierro, calcio y zinc.
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09. Las olivas
Las olivas son calóricas, sí, pero tampoco tanto como muchos piensan, sobre todo si eliges las verdes (con menos de 170 kcal por cada 100 gramos). Además ayudan a regular los niveles de colesterol. No debes tomarlas, eso sí, si tienes hipertensión.
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10. Los frutos secos
Añade 30 gramos de frutos secos a tus ensaladas y estarás beneficiándote de las múltiples propiedades de este alimento, que aporta proteínas, fibra, vitaminas, calcio, magnesio y antioxidantes. Además, te ayudarán a sentirte saciado por más tiempo.




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