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¿Se te olvida tomar frutos secos?
Sabemos que son buenos para el corazón, que tienen grasas de alta calidad y que encima nos ayudan a alcanzar niveles de fibra adecuados. Aún así, los frutos secos no siempre están presentes en la cesta de la compra. Te damos ideas para que sean parte habitual de tu dieta.
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01. Vinagretas más ricas
Pistachos o nueces son frutos secos muy adecuados para añadir a las vinagretas. Pícalos para mezclarlos con el aceite, el vinagre y la sal. Darás sabor natural al aliño y obtendrás unos nutrientes más interesantes que si recurres a las salsas de compra y ya envasadas.
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02. En los postres, por tradición
Es tan fácil tener olvidados los frutos secos como incluirlos en nuestros platos. De hecho, es típico tomarlos en algunos postres, por ejemplo acompañando al requesón con miel. ¿Y qué tal unos frutos secos y una copita de vino dulce? Es el tradicional postre de músico. En invierno, almendras o nueces comidas con higos secos son el llamado 'turrón de pobre'.
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03. Un lugar en las ensaladas
Echa un puñado de frutos secos a tus ensaladas, ya sean nueces, pistachos o piñones... Hay una gran variedad y entre sus propiedades está la de reducir el colesterol. En contrapartida, son un alimento calórico y, por tanto, con unos pocos al día bastará.
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04. Añádelos a las salsas
Las picadas de frutos secos son una buena base para los platos de carne guisada, como el conejo o el lomo con salsa de almendras. Pero estos frutos tienen mucho que decir en tu cocina, úsalos con la pasta y lograrás mejorar la calidad de la proteína de ese plato. Te proponemos, por ejemplo, espaghetis con nueces.
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05. Para algunos caprichos: en repostería
Incluso cuando te das un capricho puedes estar enriqueciendo tu dieta. Las nueces, además del chocolate, son una de las bases del 'brownie', un tipo de bizcocho. Si te gusta la repostería, añade frutos secos a tus magdalenas o adorna tus bizcochos con almendras. ¡Sé creativo!
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06. Siempre a mano, incluso en el trabajo
Si quieres acordarte de comer frutos secos, tenlos a mano: un bol en la mesa de la cocina, una bolsa en el cajón del trabajo... Eso sí, vigila que no se trate de variedades saladas o dulces, pues podrían hacer que tomaras demasiado sodio o azúcares que realmente no necesitas.




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Comentarios
Es cierto que estos frutos secos tienen cierto grado de aceite q de alguna forma no son buenos para el higado.