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Frutas y verduras, '5 al día'
No te saltes el consejo de tomar cinco piezas de frutas y verduras al día. Los vegetales son muy ricos en vitaminas, y también los cereales, las legumbres y los frutos secos. Apuesta por una alimentación variada y equilibrada.
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La fruta, mejor con piel
¿Sabías que la mayoría de vitaminas y minerales de la fruta se acumulan en la piel? No peles las que pueden comerse con ella, como peras y manzanas. Eso sí, lávalas bien antes y escoge productos ecológicos, libres de pesticidas.
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Cuece las verduras 'al dente'
Cocinar los vegetales más de la cuenta provoca que se destruyan un mayor número de vitaminas. Cuece las piezas enteras o en cortes grandes y déjalas 'al dente'. Es mejor cocerlas al vapor que en agua.
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Tabaco, alcohol y azúcar te perjudican
Tanto las bebidas alcohólicas como fumar aumentan las necesidades de vitaminas de nuestro cuerpo, sobre todo de la C, las del grupo B y el ácido fólico. Abusar del azúcar también provoca que se gasten más vitaminas del grupo B.
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Pon freno al estrés
Los nervios y la ansiedad son auténticos “devoradores” de vitaminas. Combátelos acudiendo a sesiones de relajación o de técnicas que, además de ponerte en forma, serenan tu mente, como el yoga o el pilates.
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Si te sientes cansado acude a tu médico
La fatiga o el ánimo decaído son dos de los principales síntomas de una falta de vitaminas. Si a pesar de seguir los consejos anteriores crees que necesitas un refuerzo mediante suplementos, pide consejo a tu médico o farmacéutico.




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